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La clausura de 10 locales de Laguna Plaza es ‘indefinida’
Los habitantes de Laguna Club (km 12,5 de la vía a la costa) denunciaron que la planta de tratamiento de aguas servidas del centro comercial Laguna Plaza está incumpliendo con la calidad de sus descargas, lo que ha sido corroborado por Interagua.

Las quejas y preocupaciones de los residentes dieron un vuelco a la problemática. Positivo, a su modo de ver. Y es que luego de que los habitantes de Laguna Club (km 12,5 de la vía a la costa) denunciaran que la planta de tratamiento de aguas servidas del centro comercial Laguna Plaza, que colinda con su urbanización, está incumpliendo con la calidad de sus descargas -lo que ha sido corroborado por Interagua- 10 de sus 42 locales comerciales, además de sus oficinas administrativas, fueron clausurados por la Dirección de Ambiente Municipal, el martes.
Las inspecciones de control de efluentes que se realizan con perioricidad, ha precisado Interagua, revelan que lo evidenciado por los moradores es cierto.
Esto es, que la planta “por tener condiciones de uso distintas al uso y carga a la que fue concebida”, ha provocado que sus aguas se rebosen y sean descargadas mediante una tubería a un canal que precisamente se ubica al interior de la urbanización; y ha provocado, argumenta Sergio Murillo, morador, fetidez y la proliferación de moscas y roedores.
Bolívar Coloma, director de Ambiente, asegura que la clausura será indefinida hasta que la administración de Laguna Plaza, que fue cerrada por las mismas razones ya en otras dos ocasiones (la última reabierta en menos de 24 horas), tome los correctivos pertinentes.
Los locales cerrados corresponden a restaurantes o lugares donde se elabora comida. “Estos aportan a la contaminación de la planta porque las descargas que realizan son mayores. Por eso las acciones van solo hacia las actividades contaminantes...”, dice Coloma, quien hace hincapié en que para la apertura de estos, la administración del lugar deberá presentar alternativas que determinen que el equipo funcionará según las leyes vigentes.
Y si bien Jonathan Burham, jefe operativo del centro comercial, no da a conocer con precisión las propuestas que barajan, sí deja saber que seguirán los lineamientos del Cabildo.
Juan Navas, miembro del comité de la urbanización, cree que entre los planteamientos sin embargo consta el hecho de conectarse a la planta de tratamiento de Laguna Club. “Ya varias veces lo han dicho. Pero nos mantenemos en la idea de que si la nuestra no es ampliada, lo rechazaremos, porque tampoco podemos asumir más volumen de descarga, si a la larga vamos a colapsar”. Respecto al tema (aunque la decisión está en manos del Cabildo), Raquel Oliver, administradora del mall, ha precisado que de hacerlo el volumen significará no más de un 5 % de su capacidad.
A la fecha, teniendo en cuenta que el 15 de mayo pasado, Coloma anunció cero tolerancia a las personas y entes que contaminen el ambiente, este analiza los resultados del último estudio bioquímico realizado en el área afectada previo a fijar los correctivos. “El martes que los recibimos vimos anomalías y cerramos con inmediatez. Ahora resta estudiar a profundidad el caso para definir si habrá multas económicas o penales hacia la administración”.
Ayer durante un recorrido, este Diario fue testigo de la sorpresa que se llevaron los visitantes cuando vieron sus locales de comida cerrado. “En este año ha pasado ya dos veces. Es una pena que siendo tan buenos y teniendo ofertas muy ricas, el establecimiento no se esté preocupando por cuidar y proteger el entorno”, matizó Adriana Tandazo, de Belo Horizonte.
Para los residentes y la misma gerencia de la plaza comercial, este problema tiene su origen en la falta de un sistema de alcantarillado sanitario a lo largo de vía a la costa, una de las zonas de mayor desarrollo inmobiliario. “Es lamentable que aquí poco se planifique”. Ojalá se invierta pronto, matiza Karina Pérez, de Vía al Sol, quien tilda de catastrófico que con el desarrollo de la zona, las plantas -a futuro- pudieran desbordarse.
Tres detenidos por contaminar el río Daule
Luego de que la Dirección de Ambiente confirmara que la empresa Cartorama, que elabora cartón y papeles, había derramado entre 1.500 y 2.000 galones de hidrocarburo que luego por su volumen contaminaron un canal que converge con el río Daule, esta fue clausurada y tres funcionarios fueron retenidos.
Según las investigaciones preliminares, el incidente se produjo por falta de prevención y mantenimiento técnico en las instalaciones.
Al momento en el lugar afectado hay gestores autorizados por el Ministerio de Ambiente que están recogiendo el combustible derramado. Como parte de las sanciones, la compañía -que tiene antecedentes en este tipo de contaminación- deberá cancelar entre 20 a 100 salarios básicos unificados y además deberá crear un plan de acción para evitar futuros daños. Respecto a la prisión, será la Fiscalía quien defina el tiempo que permanecerán encerrados.