Reparación. El arreglo de los cuatro postes en la avenida Juan Tanca Marengo tardó todo un día.

Choques contra los postes, culpables de 15 apagones

Hasta la fecha se han reportado 15 percances. El valor de la reparación fluctúa entre $ 800 y $ 1.500. Los incidentes afectan las labores diarias y comerciales.

Los accidentes de tránsito suelen tener un daño impensado. O afectados indirectos. Primero se escucha el chillido de los frenos y luego un estruendo contra alguna estructura. Si es contra un poste de luz, como ha sucedido de forma frecuente en Guayaquil desde que inició el año, el resultado es un barrio o una ciudadela a oscuras.

De acuerdo con la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), hasta la fecha se han reportado 15 percances en la ciudad, es decir, un promedio de uno por día. Una cifra que ya supera la cantidad total de 14 percances registrados en el mismo mes el año pasado.

Estos choques no solo pueden provocar la muerte de transeúntes o conductores, sino que también dejan sin luz a barrios enteros de la urbe.

El caso más reciente se produjo la madrugada del 16 de enero, cerca del cementerio Jardines de Esperanza, un hecho que dejó a oscuras el sector. El de mayor magnitud ocurrió la semana pasada, cuando un camión derribó cuatro postes de luz en la avenida Juan Tanca Marengo y Agustín Freire. Tal afectación tardó cerca de 12 horas en ser reparada.

“Ese carro se resbaló y se fue encima del poste. Los laboratorios, los negocios de cerámica y de carros en la Juan Tanca no pudieron facturar”, recuerda Fernando Carlot, comerciante del sector aledaño al siniestro.

Según la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), los incidentes de tránsito de este tipo ocurren principalmente por exceso de velocidad, el irrespeto de las señales de tránsito, el consumo de alcohol y el uso del móvil. No obstante, aunque CNEL lleva a cabo una campaña contra este tipo de percances, los accidentes contra postes son frecuentes en Guayaquil.

Fausto Q., un joven guayaquileño, cuenta su experiencia. “(El accidente) Fue en la avenida Domingo Comín. Ocurrió a toda velocidad. Estaba probando el acelerador del auto”, admite.

Asimismo, Frank C., universitario, sufrió una falla mecánica y perdió el control, hasta chocar contra un poste de la Escuela Superior Politécnica (Espol). “Me cogieron ocho puntos en la ceja; y a mi amiga, 70 puntos”.

Derribar postes resulta costoso. CNEL advierte que el cambio de un poste cuesta entre 800 y 1.500 dólares, dependiendo del daño ocasionado. El monto incluye la columna, los cables, transformadores, personal, traslado, pero no toma en cuenta la cantidad de energía no vendida.

En otras ocasiones, la Corporación Eléctrica ha atribuido la interrupción del servicio a factores climáticos, rayos, deslizamientos de tierra, daños subterráneos, caídas de árboles o roedores. Todo ello evidencia lo vulnerable del sistema eléctrico de la ciudad.

Hay otras causas

El registro de la Corporación Nacional Eléctrica, enviado a EXPRESO, indica que en el 2018 hubo 380 interrupciones por causas fortuitas, a nivel nacional. De estas, 89 casos se debieron a choques de vehículos. Otros 82 a daños o interferencias accidentales de particulares, lo cual constituye la segunda causa de interrupciones por imprevistos. Las demás interrupciones corresponden a otros motivos no especificados por la entidad.