
China mejora, pero aun tiene problemas
El primer ministro de China, Li Keqiang, aseguró que la economía del gigante asiático ha tenido un buen inicio de año, con un empleo estable y un rápido crecimiento de los servicios y las industrias tecnológica y manufacturera. Pero también admitió que sufre crecientes presiones a la baja en el frente interno y que se ve afectada por la inestabilidad y la incertidumbre de la economía mundial.
Recordó que en 2015 se crearon más de 13 millones de puestos de trabajo y que en lo que va de año este ritmo de generación de empleo se ha mantenido. “La demanda doméstica creció, como también el consumo, a una tasa de dos dígitos. Esto muestra que la calidad del crecimiento económico está mejorando”.
Sin embargo, matizó este optimismo reconociendo las debilidades de la economía mundial y de los problemas domésticos.
“Estamos sufriendo algunos problemas inevitables en el proceso de transformación y actualización”, apuntó en referencia a los problemas de exceso de capacidad de producción que lastran a las industrias pesadas y la química.
A largo plazo, Li anticipó que China tiene un “enorme potencial de desarrollo”, porque, explicó, el país todavía está inmerso en sendos procesos de industrialización y urbanización. El país está desarrollando su mercado interno.