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Con una casa abierta reciben al arzobispo Luis Gerardo Cabrera

Era la primera vez que el arzobispo Luis Gerardo Cabrera arribaba a Samborondón desde que asumió ese cargo.

Visita. Monseñor Luis Gerardo Cabrera recibe el saludo de los feligreses que arribaron a la casa abierta.

Era la primera vez que el arzobispo Luis Gerardo Cabrera arribaba a Samborondón desde que asumió ese cargo.

Su visita se dio en el marco de la casa abierta que el grupo católico Apóstoles de la Divina Misericordia, de la parroquia Santa Ana, organizó para la mañana del pasado domingo.

“Es para nuestra comunidad un momento importante. El alcalde José Yúnez Parra lo atenderá con un desayuno”, dijo Mildred Ramírez Cassán, una de las organizadoras de la casa abierta.

Monseñor Cabrera fue designado arzobispo de Guayaquil, bajo cuyo administración eclesiástica está la vicaría a la que pertenece Samborondón, en diciembre pasado.

A las ocho de la mañana arribó monseñor Cabrera y de inmediato se trasladó hacia el Centro Agrícola, donde ya lo esperaba el alcalde junto a varios concejales, al igual que invitados especiales, como María Leonor Jiménez de Viteri.

En el salón de sesiones del Centro Agrícola se desarrolló el desayuno. El arzobispo Cabrera agradeció por la atención y ofreció una breve oración.

Luego de eso, a partir de las 09:00, asistió a la misa que estuvo a cargo del padre Joffre Enríquez Láinez, párroco de la iglesia Santa Ana.

Al término, los cientos de personas que asistieron a este oficio religioso caminaron hasta la Plaza Cívica, bajo cuyo tensomembrana se desarrolló la casa abierta.

Distintos grupos religiosos de la ciudad colocaron sus stands y expusieron las diversas actividades que desarrollan. Entre estos, el Movimiento Juan XXIII y Apóstoles de la Divina Misericordia.

Durante el recorrido que el arzobispo realizó por la Plaza Cívica, visitando los stands, tuvo tiempo para agradecer por el recibimiento.

También hubo oportunidad para que los representantes de una de las comunidades presentes, le hiciera público el pedido de un sacerdote.

“Monseñor, en La Victoria estamos esperando que se nos designe un pastor”, dijo alguien por medio de los altoparlantes, a lo que monseñor Cabrera accedió a responder:

“El próximo sábado, seis jóvenes más serán ordenados sacerdotes. Esperemos que sea posible, pero ustedes deben apoyar también con las vocaciones, a que más jóvenes se sumen a estas labores”. Así el arzobispo se despidió de la comunidad de Samborondón. RGS