SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Carreteras moribundas

Creado:

Actualizado:

En:

No son coincidencia los constantes accidentes en nuestras vías. No hay ruta sin problemas, en cada rincón del Ecuador encontramos caminos con tramos lastrados, piedras regadas y hasta riachuelos en media carretera, que sorprenden al conductor, sin que existan las debidas señales de tránsito alertando sobre el peligro que se avecina.

Todo el dinero despilfarrado en la era correísta se ha ido al caño por la falta de mantenimiento de las vías. Y eso que no hablamos de caminos vecinales, que también merecen atención; me refiero a vías de primer orden, que conectan diferentes puntos turísticos de nuestro país.

El dar prioridad al lanzamiento por todo lo alto de la concesión de la vía Guayaquil-PlayasSalinas, me hace pensar que las autoridades no están al tanto del deplorable estado de las otras vías del Ecuador.

Resulta absurdo que en nuestro país antes de iniciar un viaje se tenga que averiguar sobre el estado de una u otra carretera hacia determinado punto en el Ecuador. ¡Simplemente, inconcebible!

Los otros individuos que juegan un papel conspirador en los accidentes viales son muchos de los conductores de vehículos pesados y de pasajeros. Ellos conocen dónde están los radares en las vías; los burlan bajando la velocidad al límite, para una vez sorteado, acelerar despiadadamente y sin control.

No hay respeto al conducir; la regla es la agresividad, no hay consideración con el vehículo que va al lado. Se invaden carriles abruptamente, frenan donde quieren, viran donde les da la gana. Esto se cura con educación y control vial estricto, sin opción al “arreglo”.

No se trata de descabezar autoridades por un determinado hecho, se trata de analizar el problema de fondo para corregirlo. Por supuesto que los accidentes ocurren, pero en nuestro caso atacan la acepción de esta palabra, transformándolos en constantes, que cobran la vida de decenas de ecuatorianos.

Señor ministro, salga de recorrido en un vehículo liviano para ver si no se le queda un riñón en el primer cráter que enfrente en alguna de nuestras carreteras moribundas.

tracking