La campana presidencial se diferencia por matices

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La campana presidencial se diferencia por matices

Primer intento de aterrizaje. En una campaña aferrada a las generalidades, EXPRESO lleva a los candidatos hasta sus primeras definiciones puntuales.

La campaña presidencial se diferencia por matices

Primer intento de aterrizaje. En una campaña aferrada a las generalidades, EXPRESO lleva a los candidatos hasta sus primeras definiciones puntuales.

Para ello, este Diario recogió los pronunciamientos públicos de todos los candidatos desde el inicio de la precampaña y además envió cuestionarios puntuales con opciones múltiples de respuesta a los equipos de campaña para reafirmar sus posturas públicas.

Con excepción de Patricio Zuquilanda (Sociedad Patriótica) quien no pudo ser contactado directamente; y Lenín Moreno (Alianza PAIS), quien remitió una carta a este equipo periodístico para expresar que “las preguntas con un sistema de opciones múltiples, no permite abordar los temas propuestos con la profundidad que requieren” y dejar en calidad de promesa una entrevista futura para responder a las concreciones; todos los candidatos han sido recogidos por esta publicación. Esto incluye, por supuesto, a los dos candidatos que no pudieron remitir respuestas directas al Diario, pero que han hecho pronunciamientos dispersos desde las tarimas, las reuniones gremiales o citas con otros medios.

Este ejercicio de campaña resulta entonces como una fotografía inicial para averiguar quién es quién en la economía, la democracia y los grandes debates sociales.

El empleo: tomado por la informalidad

La campaña es una rifa de empleo: los candidatos lo ofrecen de a 45 mil, 200 mil y 250 mil plazas por año. Pero el empleo, la principal preocupación ciudadana en las encuestas, no pasa solo por la creación de nuevos puestos de trabajo.

Sea adecuado o subempleo, la informalidad en Ecuador se extiende al 44,5 % de los trabajadores (septiembre de 2016), casi cuatro puntos más que hace un año. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el sector informal de la economía se mide a través de las personas que trabajan en empresas que no tienen RUC (Registro Único de Contribuyentes) y es un problema estructural del mercado laboral en el país y en la región. Un factor que deberá atajar el futuro Gobierno, como requisito esencial del desarrollo económico del país, en un momento en que las cifras oficiales dan cuenta de un deterioro de las condiciones laborales y de la oferta de trabajo.

La corrupción: ¿Puede alguien erradicarla?

En número de Cedatos, la corrupción, que hasta hace meses no importaba a casi nadie, ha trepado a la cima de las preocupaciones ciudadanas por sobre el 10 %. La opinión pública, arrastrada por una marea de corrupción en las petroleras estatales que alcanzó al gabinete de Gobierno, pone la mirada en las propuestas de los candidatos. Estos se debaten entre cargar la responsabilidad sobre las autoridades de control y revocarlas, pedir asistencia internacional y reformar las leyes. El próximo Ejecutivo necesitará sostenerse en una Asamblea que se anuncia sin dueño.

El agro: el antiguo sector de moda

Ecuador es el primer exportador de banano del mundo y referente mundial en las ventas de camarón. Los nichos de mercados para los productos ecuatorianos que proceden del agro se siguen abriendo con los acuerdos comerciales y dan protagonismo al sector agrícola que, resistente a los desafíos, plagas e inundaciones, sostiene buena parte de la economía sin depender del Estado. El nuevo Gobierno podría considerarlo como un pilar fiel de la economía que tiene, sin embargo, un recorrido largo hacia la industrialización.

Impuestos: la presión fiscal pesa

Una y otra vez, el sector privado ha protestado por la política fiscal de los últimos años: los constantes cambios de normativa que atentan contra la seguridad jurídica y alejan la inversión extranjera, la alta carga tributaria que repercute en los resultados y el inamovible cálculo del anticipo del pago del Impuesto a la Renta que asfixia a las industrias en sus peores rachas. La insistencia en los reclamos ha llegado a oídos de todos los candidatos que, en caso de gobernar, deberán redefinir la política tributaria de la que depende la mayor parte de los recursos del Estado.

De momento, como en casi todas las áreas económicas, los candidatos se alinean. Y desde el oficialismo hacia la oposición se apunta hacia una reducción de los impuestos y una tregua tributaria. Esa, al menos, es la promesa.

La deuda: un cálculo para todos los gustos

Hasta un 40 % del Producto Interno Bruto puede endeudarse Ecuador. El límite ha sido una camisa de fuerza para una economía necesitada de financiamiento en tiempos de crisis.

La cifra oficial llega ahora hasta los 26 mil 700 millones de dólares, un 26,7 % del PIB. Pero no recoge la preventa petrolera que el Gobierno ha comprometido con China, un aspecto que ha sido cuestionado, por falta de transparencia, constantemente por economistas y empresarios.

De hecho, el porcentaje de la deuda cayó dramáticamente cuando empezaba a acercarse al techo constitucional (fijado en (40 %). Su disminución se dio de un plumazo: cambiando mediante decreto la fórmula del cálculo.

El nuevo Ejecutivo deberá enfrentarse a una realidad económica más hipotecada de lo que se conoce públicamente y decidir si se mantiene en la línea, revisa la deuda adquirida o busca aliados en organismos multilaterales como el FMI.

Libertad de expresión: ¿sí o no?

Prácticamente o ha habido organización no gubernamental dedicada a la defensa de los derechos humanos y las libertades individuales que no critique la Ley de Comunicación.

Con un brazo ejecutor como la Supercom en el camino, el próximo Ejecutivo, que es también colegislador, será clave en la forma de resolver el dilema de la ley que hoy, básicamente, se reduce a reformarla o derogarla.

Las reformas: el candado legal

La primera voz que lo propuso fue Enrique Ayala Mora, el socialista disidente cobijado por la Izquierda Democrática: una Constituyente, la única forma de desmontar la estructura correísta y el legado de 200 leyes.

Pero la oposición nunca se puso de acuerdo. Y surgieron teorías jurídicas para burlar el candado constitucional (que establece a la Constituyente como la única vía para alterar la estructura fundamental del Estado): estas van desde la consulta popular, donde el soberano es la primera y última palabra, hasta una miniconstituyente dentro de la Asamblea a modo de comisión o un texto desde la Asamblea próxima que luego pase por consulta popular. Claro, también existe la postura oficial: no modificación de la Carta Magna.

Las drogas: apertura o represión

Según Market, en Guayaquil, la principal bastión electoral del país, el interés ciudadano por este tema supera a la economía. El microtráfico y el consumo de drogas, un problema latente y presente en los colegios del país, ha volcado al Gobierno Nacional a intentar media docena de campañas para detenerlo. Con esta cuenta pendiente, el próximo líder de Carondelet debe definir si los focos de su atención estarán sobre los criminales o sobre las víctimas.

Aborto: el debate aplazado

Alianza PAIS, que contó con una mayoría absoluta en la Asamblea y estuvo liderado por tres mujeres en el primer Poder del Estado, ha debido aplazar el debate hasta la siguiente legislatura. Cuando intentó llevar la discusión al Pleno, terminó al borde la fractura y sancionó a tres legisladoras que se opusieron a la postura personal del presidente Rafael Correa, que fue también la postura que adoptó finalmente la mayoría de su partido: penalizar el aborto en todos los casos.

La postura del Ejecutivo, con capacidad de sanción y veto de las leyes, es clave para entender cómo uno de los debates atrasados de la nación puede ponerse al día. Sobre todo, después de que Naciones Unidas haya pedido en dos oportunidades al país reconsiderar su postura radical.

LGBTI: ¿Un paso más allá?

La diversidad sexual en Ecuador se hizo espacio con el Gobierno de Rafael Correa hasta el reconocimiento de parte de sus derechos en la Constitución: la unión de hecho. Aún le son esquivos el matrimonio, la adopción y el reconocimiento pleno.

El debate, sin embargo, no parece tener un pronto retorno a la primera plana de la política nacional. La mayoría de los candidatos ha dirigido su atención hacia la Economía y la Democracia y ha dejado por fuera los debates sociales.

Mientras tanto los colectivos de la diversidad sexual presionan para obtener posturas públicas por parte de quienes podrían convertirse mañana en autoridades.