Bryce Dallas Howard “Fui Bryce Dallas hasta que senti que sonaba a estrella porno”

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Bryce Dallas Howard “Fui Bryce Dallas hasta que senti que sonaba a estrella porno”

Bryce Dallas Howard “Fui Bryce Dallas hasta que sentí que sonaba a estrella porno”

Fabián WaintalEspecial para SEMANA

Hollywood la conoce desde bebé. La hija del director Ron Howard, Bryce Dallas Howard, hoy es reconocida por su fama, desde que protagonizó el rol principal de Claire en la última superproducción de ‘Jurassic Park’. La entrevistamos cuando recibió el premio Cinemacon por ‘Excelencia Actoral’ que entregó la Asociación de Dueños de Salas de Cine, que esperan la próxima ‘Jurassic Park’... con ella.

¿El apellido Howard es presión para aceptar personajes femeninos ejemplares y fuertes que salen del estereotipo de que el fuerte de la mujer es la belleza?

No me parece que todos los personajes necesiten ser mujeres fuertes, pero siento que necesitan ser complejos, reales, creíbles, con cierto factor de sorpresa. Por eso soy actriz y me gusta lo que hago. Es algo con lo que siempre me pude identificar, cuando me toca un rol con dos o tres dimensiones. Pero no es un tema de ser hombre o mujer. Son importantes las buenas historias. Y como actores, buscamos personajes que la gente aprecie. Ese tipo de desafíos son divertidos.

Como hija de Ron Howard, ¿creciste con películas diferentes a las que veían otros jóvenes de tu edad?

Mis padres son genuinos cinéfilos. Tuve suerte de haber estado expuesta a películas que a lo mejor jamás hubiese visto. Pero ellos siempre fueron muy estrictos con la edad apropiada para cada estilo de cine. En mi adolescencia, una de mis películas favoritas fue ‘Breaking the waves’ y debo haber visto probablemente veinte veces a Jack Nicholson en ‘One flew over the cuckoo’s nest’, pero tuve que esperar a ser más grande para verla.

¿En qué momento le dijiste a tu padre que querías ser actriz?

Al terminar la secundaria, en el momento en que quise seguir esa carrera, en la universidad. Y la verdad, me sorprendió su reacción cuando me dijo “Seguro vas a ser muy buena como actriz”.

Al nacer el 2 de marzo de 1981, en Los Ángeles, como al resto de sus hermanos, Ron Howard le puso a Bryce el segundo nombre de Dallas por haberla concebido en esa ciudad (las hermanas mellizas Paige Carlyle y Jocelyn Carlyle se llaman así por el Hotel Carlyle de Nueva York, y el hermano Reed Cross lleva el nombre de la calle donde sus padres... bueno, eso mismo). El nacimiento fue noticia internacional porque el padre era superfamoso con la serie de TV ‘Happy days’. Bryce fue criada junto con sus hermanos en la ciudad de Greenwich, Connecticut, lejos de las luces de Hollywood, aunque igual tuvo una apropiada educación artística en la prestigiosa Steppenwolf School and Stagedoor Manor Performing Arts, donde fue compañera de Natalie Portman. Para alejarse de la fama del padre, en un principio solo se llamó Bryce Dallas, sin el Howard. Y con ese nombre estudió en el Conservatorio de Stella Adler y la Universidad Tish School of Arts de Nueva York. Apenas apareció como extra en la película ‘Apollo 13’. El gran debut en cine fue con otro director, Alan Brown, en la película ‘Book of love’. Y el director M. Night Shyamalan la contrató luego como protagonista de las cintas ‘The village’ y ‘Lady in the water’, luego de verla en un escenario de Broadway. Bryce también reemplazó a Nicole Kidman en la continuación de la película ‘Dogville’, que se llamó ‘Manderlay’. Se ha dado el lujo de dedicar más tiempo a la familia que al cine desde que se casó con su compañero de la Universidad de Nueva York, Seth Gabel, en 2006, para criar dos hijos: Theodore Gabel (9) y Beatrice (4).

Hace poco la vimos en superproducciones como la tercera cinta de Spider-Man, ‘Terminator: Salvation’, ‘Twilight Saga: New Moon y Eclipse’ y la última versión de ‘Jurassic Park’. Mientras esperamos el estreno de la próxima, en 2018, la veremos buscando oro con Matthew McConaughey en ‘Gold’ y junto a Robert Redford en la aventura ‘Pete´s Dragon’ sobre un huérfano amigo de un dragón.

Viniendo del filme familiar ‘Jurassic Park’, ¿qué te gustó de otra cinta familiar como ‘Pete’s Dragon’?

El original de dibujos animados me encantó. Y tengo la edad de esa película. Muchas cosas me gustaron con este proyecto, pasando por la gente involucrada a la que respeto tanto, como el director David Lowery o el productor de Disney Jim Whitaker que conozco desde hace tiempo. Y lo que más me impactó fue la historia. Soy protectora de los niños y lo que ven. Cuando leí el guion, sentí que estaba transportando mi corazón con la historia, pues me daba orgullo formar parte de esta maravillosa película.

¿Luego de trabajar con Kristen Stewart en ‘Twilight’, siguen en contacto con el resto del elenco ?

Un poco... Cuando nos vemos es muy divertido. Siempre nos saludamos de alguna forma, pero yo no estoy muy involucrada con los medios sociales. Soy terrible en mantener contacto con la gente. Solo me manejo con e-mail. Soy la típica madre que me mantengo conectada socialmente si hay una oportunidad de llevar a jugar a mis hijos, porque cuando no trabajo ellos están conmigo.

¿Nunca temió que el teléfono pare de sonar por algún trabajo nuevo?

Siempre hallo algo para hacer. En la universidad empecé a dirigir y escribir. Cuando termino una película, no me queda demasiado tiempo libre. Tengo mi trabajo diario, mis rutinas. Ahora estoy preparando varios proyectos. Cuando tenía 20 años, me junté con un grupo de amigos que habían terminado la universidad y entre nosotros dijimos que no necesitamos esperar que el teléfono suene. Podemos ser creativos y generar nuestro contenido. Sin esperar que se cruce una oportunidad, empezamos a trabajar. Hay algo que me enseñaron mis padres y antes que ellos mis abuelos: los actores no podemos vivir como estrellas de rock. Tenemos que mantenerlo todo lo más simple posible.

Pasaste mucho tiempo entre grandes películas en las que trabajaste, como si no te molestara que el teléfono suene y es muy raro entre los actores...

No tengo apoyo financiero de mis padres y soy independiente a nivel económico desde los 18 años. Ellos pagaron parte de mis estudios, algo que agradezco, pues no tengo muchas deudas. Pero para ellos era importante que aprendiera a ser independiente. Soy muy buena con los ahorros. Mantengo bajo mi nivel de gastos, con un estilo de vida que no es exorbitante. Amo la actuación, dirigir, trabajar, pero hay periodos en los que no me conecto demasiado con proyectos y en otros estuve embarazada o tenía que cuidar a mis hijos. En esos me concentré solo en dar de lactar y dirigir. Pero ya pasó, no pienso quedar embarazada de nuevo...

¿Podemos preguntarle a tu esposo?

(Risas) Sí, sí, ya es oficial. Espero trabajar con más constancia.

¿Es difícil encontrar el balance entre trabajo como actriz y maternidad?

¿Quién dice que lo hallé? (ríe). Supongo que cualquier padre o persona responsable de otro ser humano que tenga el cuidado de sus padres, hermanos o amigos, tiene un trabajo de 24 horas, toda la semana.

¿Y Ron Howard como abuelo?

Un abuelo increíble y muy dulce.

¿Es difícil imponer tu nombre, honrando el apellido de tu padre?

Es algo que ya no existe en el cine. Puede pasar en Wall Street, donde un padre es profesor y el hijo termina siéndolo en la misma universidad. En mi adolescencia, al entrar a la universidad, no quería que me reconocieran. Al empezar en teatro, usé el nombre de Bryce Dallas hasta que me di cuenta de que sonaba a estrella de cine porno (ríe). Mis padres me preguntaron si me avergonzaba del apellido. Y me sorprendió, porque es cierto, así reacciona cualquiera que tenga vergüenza. Y es lo contrario. Estoy orgullosa de mi familia. Por eso volví a agregar el Howard, mostrando que podía trabajar sin la influencia de mi padre. Odio decirlo, pero yo nunca trabajé con mi padre.

¿Crees que alguna vez vayas a trabajar con tu padre?

Eso espero.

¿Lo intentaste al menos?

Hace poco tuvimos una charla con él y ahora mismo estoy muy ocupada. Pero las agujas del reloj siguen corriendo y yo insisto en que tenemos que trabajar juntos ahora que tenemos la energía para hacerlo. En promedio, cualquier proyecto en Hollywood lleva siete años. Esas son las estadísticas. Ya veremos qué pasa. Yo... sí quiero.

¿Qué tan buena memoria tienes?

Espero tener buena memoria porque si no elegí la profesión incorrecta, seguro.

¿Recuerdas por ejemplo la primera vez que viste ‘Jurassic Park’?

Tenía la edad perfecta para ver ‘Jurassic Park’, porque recién había cumplido 12 años. Y vi la película el fin de semana del estreno, en 1993. Fue espectacular. Fue una de esas experiencias con el cine muy locas, en la que la historia era una obra maestra mezclada con los avances de la tecnología a un nivel muy superior de lo que habíamos visto antes. Y esa fue también la presión que yo sentí cuando tuve que hacer mi versión del mismo filme.

¿Y qué piensas del personaje que te tocó interpretar en esa película?

Yo siempre la vi como una persona que tiene demasiadas responsabilidades. No solo los dinosaurios sino también los 20.000 visitantes. Y como es una persona que solo busca ganancias, al menos al principio ella estaba completamente desconectada de la humanidad. Es interesante porque también tiene un conflicto de intereses al querer proteger las recaudaciones y a los visitantes, al mismo tiempo. Y al principio de la película me acuerdo de que al presentarse ese conflicto también elige la opción equivocada. Para mí, ella es la que causó todo el caos y al final necesitaba cambiar para proteger a todos. Es la evolución que se vio, al reconectarse con su propia humanidad, con el sentido de ética correcto detrás de los poderes que tiene.

¿Y las famosas escenas en las que salías corriendo... en tacos altos?

Dice mucho sobre las mujeres (risas). Era una persona que sentía que el uniforme era como una armadura. Y al final de la película tampoco era la misma... toda cubierta de lodo. Los tacos altos me parecieron un punto muy simbólico. Hay una parte de la cinta en la que creo que Chris Pratt incluso dice que no iba a poder sobrevivir con esos ridículos tacos, que terminaron siendo su fuerte.

Planteo la pregunta porque en el Festival de Cannes del año pasado no permitieron que entren aquellas mujeres sin tacos altos. ¿Qué opinas en ese sentido?

Es una completa locura. No tiene el menor sentido forzar a alguien a que use tacos altos. En realidad, puede ser algo muy peligroso y no todos pueden usarlos. Es una regla muy extraña.

¿Demasiado machista?

Lo que sea, tampoco creo que sea un tema que pasa por la sexualidad. Lo ridículo es imponer una regla así.

Pero es una exigencia solo para mujeres...

Sí, totalmente ridículo.

Al mismo tiempo, desde tu punto de vista, con tantas pasadas por la famosa alfombra roja, ¿estás de acuerdo con el glamour de tu trabajo, donde parece que fuera una obligación verse siempre bien?

Sí, claro. Es parte de mi trabajo. Si no fuera parte de mi trabajo, creo que jamás lo pagaría, porque hay que contratar a alguien para que te maquille o te peine.

¿Qué tan diferente resulta el cambio entre los vestidos de gala de una alfombra roja y la comodidad de estar en casa?

Es bastante diferente. No puedo decir que soy muy glamurosa en mi vida diaria. En el espectro de las actrices, no soy la más glamurosa de todas.

¿Pero disfrutas ese perfil de estrella de cine?

Lo bueno de nuestra profesión es que siempre hay alguien que se asegura de que tengamos un buen corte de pelo o las pestañas bien arregladas, con una buena manicura. Es algo siempre divertido porque cuando termino una película, un mes después me veo al espejo y me pregunto “¿Qué me pasó?” (risas).

¿Quiere decir que no usas tacos altos dentro de tu casa?

No, no, eso seguro que no.