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Brauny, un caso que indigna
He seguido el posoperatorio del perrito Brauny, que fue lanzado desde el estadio Capwell y gracias a Dios y a los médicos que lo intervinieron su estado es estable, caso contrario hubiera tenido que ser sacrificado. La pregunta del millón que los maltratadores de animales deberían responder, a sus conciencias, antes de causar daño a un animal es : ¿Qué derecho tengo para destruir una vida?
El caso de Brauny sirve para que las autoridades competentes revisen lo dispuesto en el art. 249 del COIP y endurezcan su sanción, solo estableciendo precedentes se evitará que ocurran réplicas a nivel nacional, de lo que algunos denominan “chiste”.
Econ. Marysol Del Castillo