Actualidad
Los bosques invisibles
Guayaquil ha superado su déficit de áreas verdes.

En una ciudad dividida por la pugna entre el Estado y el Municipio hay un tema en el que ambas entidades coinciden: Guayaquil ha superado su déficit de áreas verdes.
La Organización Mundial de la Salud recomienda un promedio de 9 metros cuadrados de estos espacios por habitante.
Según datos estatales, el Puerto Principal cuenta con diez metros cuadrados por habitante, el Cabildo determina el conteo en 8.67 metros.
Pero oculto entre estas cifras se encuentra un problema mayor; sí, las áreas verdes existen, pero muchas permanecen inutilizadas. ¿A qué se debe?
EXPRESO recorrió cuatro bosques que se encuentran al interior del casco urbano; el bosque protegido del cerro El Paraíso; el bosque protector Palo Santo, en Urdenor; el bosque de ceibos en la ciudadela Samanes, y el parque ‘El bosque’ ubicado en la ciudadela La Pradera 3.
Todos, incluyendo este último, que se encuentra cercado gracias a la intervención del Cabildo, están en estado de abandono. En cada uno de ellos es posible ver basura, vidrios y hasta zapatos regados por en medio de los árboles. Pocos de estos espacios cuentan con iluminación y ninguno de ellos tiene guardianía, todos factores que contribuyen con el desuso.
Así lo indica la ingeniera en Medioambiente y docente, María Auxiliadora Toral.
“No hay un plan integral urbano aplicado a los espacios verdes de Guayaquil. Estos son pulmones importantes, que pueden ser aprovechados para el senderismo o el avistamiento de aves, pero no hay un interés en intervenirlos. La gente los percibe como peligrosos y los evita”.
Con ella coincide el Dr. Jaime Salazar, también ingeniero en ambiente, quien establece que la inversión en mantener este tipo de espacios es menor, y ayudaría a promover la conservación de los bosques.
“El motivo porque proyectos como el puente de la Isla Santay y los senderos del parque Samanes funcionan, es porque sí hay un público para estos espacios. Es una manera saludable de desarrollar el turismo y aprovechar la naturaleza de la ciudad”.
En las zonas como las recorridos por EXPRESO, el cuidado de las áreas ha recaído sobre los vecinos de cada sector.
Mariuxi Ávila y Natalia Roca, son activistas del colectivo Cerros Vivos, que desde hace siete años, se ha dedicado a reforestar y cuidar el cerro Paraíso.
Estas indican que pese a varios intentos por trabajar de manera conjunta con las autoridades estatales y locales, las promesas han quedado en nada.
“Nos hemos llevado decepciones con las autoridades y hasta las universidades. Se quieren hacer actividades pero no proyectos a largo plazo para mantener el bosque, que realmente requiere de mantenimiento y guardianía, no de inversión”, comenta esta última.
Y así también lo dice Luis Chalén, quien reside en la primera etapa de Samanes, y suele cuidar de los ceibos que se encuentran en el sector.
“Los árboles que se han sembrado los hemos sembrado nosotros. Nosotros pedimos que se fumigue y cuidamos el sendero. Hasta los tachos los vaciamos entre los vecinos”.
El cabildo responde
“Habrá una estrategia cantonal”
n Con respecto al cerro El Paraíso, Bolívar Coloma, director de Medio Ambiente del Cabildo indicó que se trabaja en un proyecto de ecoturismo junto a la Empresa Municipal de Turismo, la Universidad Casa Grande y la empresa privada. No se han establecido fechas ni mayores datos sobre lo que este conlleva. El funcionario añadió que pronto se lanzará una estrategia ambiental cantonal donde también se tomarán en cuenta estos espacios.
Hasta el cierre de esta edición, la Dirección de Áreas Verdes no respondió nuestra solicitud de entrevista sobre el tema.
Programa
El aumento en lo ecológico
La apertura del parque Samanes, y el puente que une la ciudad con Santay y Durán, ambos parte del proyecto ‘Guayaquil Ecológico’ del MAE, han añadido 2.000 hectáreas y 840 hectáreas de áreas verdes a la urbe respectivamente.
Metas
El Municipio planea llegar a la cifra ideal
El alcalde ha indicado que una de las metas del milenio para la ciudad es alcanzar los 9 metros de áreas verdes por habitante sugeridos por la OMS. Esto, en espacios estructurados por la propia institución, no adecuando los existentes.
Estadística
El país no llena las expectativas
Según el Índice Verde Urbano realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) en 2012, Ecuador tiene un déficit de 4,31 metros cuadrados de espacios verdes por habitante en las ciudades.
Análisis
La Costa no pasa el examen
n Según el informe del INEC, solo 10 cantones ubicados en las regiones Sierra y Amazonía cumplen totalmente con las recomendaciones de la OMS, entre ellos Quito, Mera (en Pastaza) y Mocha (en Tungurahua). De la Costa no hay ninguno.
Programa
El aumento en lo ecológico
La apertura del parque Samanes, y el puente que une la ciudad con Santay y Durán, ambos parte del proyecto ‘Guayaquil Ecológico’ del MAE, han añadido 2.000 hectáreas y 840 hectáreas de áreas verdes a la urbe respectivamente.
Metas
El Municipio planea llegar a la cifra ideal
El alcalde ha indicado que una de las metas del milenio para la ciudad es alcanzar los 9 metros de áreas verdes por habitante sugeridos por la OMS. Esto, en espacios estructurados por la propia institución, no adecuando los existentes.
Estadística
El país no llena las expectativas
Según el Índice Verde Urbano realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) en 2012, Ecuador tiene un déficit de 4,31 metros cuadrados de espacios verdes por habitante en las ciudades.
Análisis
La Costa no pasa el examen
n Según el informe del INEC, solo 10 cantones ubicados en las regiones Sierra y Amazonía cumplen totalmente con las recomendaciones de la OMS, entre ellos Quito, Mera (en Pastaza) y Mocha (en Tungurahua). De la Costa no hay ninguno.