El bombillo apaga la 15 y el ‘Coloso’

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El bombillo apaga la 15 y el ‘Coloso’

Sin duda, de los partidos más disputados en el torneo nacional. Nadie se guardó nada. Barcelona jugaba por el título tan ansiado y Emelec peleaba por el honor de un tricampeonato. Dientes apretados de lado y lado.

Goleador. Ángel Mena (i) fue la figura del representativo millonario, no solo porque fue el autor de los dos goles, sino que además generó constante peligro en el área amarilla. El paraguayo Fernando Giménez acompaña al artillero azul durante la celebraci

No era un partido cualquiera. Ayer en el estadio Monumental, Barcelona tenía una oportunidad de oro de consagrarse ante su eterno rival; pero Ángel Mena se encargó de que los juegos artificiales se guarden hasta la próxima jornada. Emelec ganó, y tumbó la campaña perfecta del Ídolo como local en esta segunda etapa.

Sin duda, de los partidos más disputados en el torneo nacional. Nadie se guardó nada. Barcelona jugaba por el título tan ansiado y Emelec peleaba por el honor de un tricampeonato. Dientes apretados de lado y lado.

Carlos Alejandro Alfaro Moreno anticipaba a EXPRESO lo que significaba este cotejo. “No pude dormir. Hoy (ayer) tiene que pasar lo mismo que toda la temporada”, decía, y es que el ‘Beto’ no estaba lejos de la realidad: Barcelona es el club ecuatoriano que mejor ha jugado durante todo el 2016, que más puntos ganó fuera y dentro de casa, ayer los canarios auguraban una fiesta merecida, pero al frente estaba un equipo que tenía que defender su honor y dignidad, y lo hizo.

La presión la tenía el dueño de casa. La gente quería festejar la 15 y la ansiedad llegó a los jugadores, que cada vez que tenían la pelota buscaban sí o sí, afectar el área que defendía Esteban Dreer.

Emelec lució distendido. Podía perder, ganar o empatar, pero su fútbol aparecía sin la emergencia de marcarle al contrario, eso lo benefició de varias maneras. Le dio libertad a sus referentes de encarar sin miedo a perder una pelota y a los que no eran tan recurridos, como Robert Burbano, darles un aire de oportunidad.

Los azules usaron todo a su favor. La ansiedad del local, los espacios tras adelantar las líneas y los errores propios que condenaron a Barcelona.

Los goles del equipo eléctrico fueron dos baldazos de agua fría. Ni el barcelonista más pesimista imaginaba que un Emelec que venía de igualar en un mal partido con el Deportivo Cuenca, podía dañar la racha de los canarios, pero los azules tuvieron su día.

Con el pitazo final de Omar Ponce, llegaron las quejas y los insultos. Nassib Neme se retiró del estadio en medio de ‘cariños’ de los amarillos, pero él mantuvo su sonrisa de satisfacción. Lo que logró Emelec ayer, fue algo importante.

Hay una gran posibilidad de que Barcelona sea el campeón del fútbol ecuatoriano. Su campaña florece y sin duda lo merece, pero no podrá festejar en un Clásico del Astillero. Para la hinchada, eso le quita belleza a la aún retenida ‘15’, que buscará en el Bellavista de Ambato.