Actualidad
Los bomberos locales capacitan a colegas argentinos
Solo lo soñó y despertó un día, antes de graduarse de la secundaria, decidiendo que quería ser bombero.

No tiene parientes que ejerzan esta profesión, ni había sido parte de sus juegos de infancia. Solo lo soñó y despertó un día, antes de graduarse de la secundaria, decidiendo que quería ser bombero. Y ya lleva nueve años en ese voluntariado en su natal Buenos Aires.
Sofía Doval fue la única mujer del grupo de 16 argentinos que visitaron la ciudad porteña por una capacitación sobre incendios en edificios altos que ofreció el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil.
El curso incluyó teoría y práctica, la cual se llevó a cabo ayer en el edifico Skybuilding, donde los miembros de la casaca roja aplicaron varias técnicas que se pueden ejecutar en un siniestro de ese tipo.
Lo primero fue equiparse: ponerse el uniforme (con un peso de más de 47 libras), el casco, tanque de oxígeno y llevar varios metros de manguera sobre sus espaldas. Cada bombero debió cargar en total más de cien libras para subir los escalones hacia el piso 10, donde armaron la logística para atender la emergencia en el piso superior.
Sofía, de 26 años y contextura delgada, lo hizo al igual que el resto, con la determinación de que lo aprendido será replicado a sus compatriotas bomberos.
Para Pablo García, de la provincia La Pampa, y quien lideró el grupo gaucho, la capacitación fue una oportunidad para reforzar e intercambiar conocimientos, y poder aplicar lo que en parte sabían con técnicas similares: leer planos de un edificio, trabajar con el sistema contra incendios o utilizar el carro escalera. Este taller se ofreció semanas después de que un grupo de bomberos de Chicago viniera a la Perla para capacitar a sus pares guayaquileños en esta misma temática. KSG