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Los bomberos creen que el incendio en Cerro Azul lo causo una quema de llantas

Una quema de llantas en los bajos de Cerro Azul, entre la vía Perimetral, el campus de la Espol y el Panteón Metropolitano, habría sido la causa de un incendio forestal, que hasta las 18:00 de ayer aún no era controlado por los bomberos.

Riesgo. El incendio forestal de ayer se aproximó hasta la vía Perimetral.

Una quema de llantas en los bajos de Cerro Azul, entre la vía Perimetral, el campus de la Espol y el Panteón Metropolitano, habría sido la causa de un incendio forestal, que hasta las 18:00 de ayer aún no era controlado por los bomberos.

Según Fernando Ayala, jefe de la Dirección Técnica Forestal del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, tienen fotos que pueden corroborar su hipótesis sobre la causa de esta catástrofe que provocó la pérdida de mucha vegetación.

Las dificultades del terreno y el fuerte sol de ayer complicaron la labor de los bomberos.

Ayala recordó que hace pocas semanas también debieron controlar un incendio por el mismo sector en parecidas circunstancias, pero de diferente magnitud.

No se tiene un número exacto de cuántas hectáreas se han perdido producto de las llamas en estos últimos días, pero se prevé que la suma es grande.

“Esto deberá investigarse a fondo, buscar a los responsables y empezar a tomar medidas legales”, señaló Ayala.

La expansión del humo permitía evidenciar la magnitud del siniestro. Incluso, por redes sociales se corrió el rumor de que entre los alumnos de la Espol había casos de asfixiados como producto de la humareda, pero eso fue desmentido por las autoridades, quienes explicaron que estaban pendientes del incendio, pero que no había ocurrido tal hecho.

De todos modos, para precautelar el bienestar de la comunidad politécnica, se suspendieron las actividades.

Estas áreas son protegidas pero no están deshabitadas. Allí habitan indigentes, vagabundos y recicladores.

Ayala indica que es el incendio forestal más grande registrado en el último mes.

En la tarde, alrededor de 50 militares de la Infantería de Marina de la Armada del Ecuador se sumaron a la lucha.

Ellos fueron los encargados de abrir una guardarraya y cortar la vegetación haciendo una especie de camino para que los bomberos puedan pasar y combatir las llamas.

Pese a ello y a la ayuda de otras entidades, el incendio no podía ser controlado.