La bohème

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La bohème

Basada en Escenas de la vida bohemia, de Henry Murger, publicadas de 1845 a 1849, refleja también vivencias de Puccini de sus años de estudiante en el conservatorio de Milán, con su compañero de cuarto Pietro Mascagni, compositor de Cavalleria rusticana. En la ópera se eliminan los tonos moralistas y críticos, y cualquier asomo de amargura. La inmoralidad, la maldad, no están presentes, de manera que no se pone realmente en escena un drama colosal. Los personajes viven en una especie de aura sentimental que los envuelve a todos. Más que en una historia, nos hace sentir presentes en una atmósfera especial y romántica. La bohème de Puccini es un sueño, una especie de memoria nostálgica y romántica.

La bohème no presenta un drama trágico pero termina tristemente; no trata de grandes dilemas que requieren agonizantes elecciones. No hay heroísmo, a no ser que este sea representado por la pobreza. Los personajes son alegres jóvenes sin pretensiones. Sus alegrías y penas son tan reales como las nuestras, pero estimulantes y con capacidad de conmovernos. Bohème, superficialmente, es una ópera jovial, de una jovialidad que intensifica la atracción romántica y el amor a primera vista. Sus personajes son “amateurs” pretendiendo ser “artistas”. No poseen talento ni persistencia, y sacrifican su creación por conforts más terrenales. Rodolfo, el poeta, quema su drama para mantener al ático caliente y se olvida de su trabajo en cuanto Mimí toca su puerta. Marcello, el pintor, se queja de que sus dedos están muy entumecidos y abandona su épico lienzo del mar Rojo para realizar el miserable trabajo de pintarrajear las paredes del cuarto. Malos obreros culpan a sus herramientas en sus duetos: Rodolfo maldice su pluma, Marcello sus pinceles. Probablemente la vida de artistas les atrae porque es una especie de prolongación de la niñez y desean seguir eludiendo responsabilidades de adulto. Pierden el tiempo en juegos, tratan de vengarse de la sociedad cuando estafan al casero o cuando dejan las cuentas del café para que las pague el ricachón que Musetta se ha conseguido.