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Un balazo le quito la vida en frustrado robo

Las diez sillas rojas que Segundo Bravo Cedeño, de 46 años, había comprado para utilizarlas en su matrimonio eclesiástico sirvieron -ayer- en su velorio.

Velorio. Los familiares y amigos de Segundo velaron su cuerpo en su vivienda, donde le levantaron un altar.

Las diez sillas rojas que Segundo Bravo Cedeño, de 46 años, había comprado para utilizarlas en su matrimonio eclesiástico sirvieron -ayer- en su velorio.

El deseo de casarse con la mujer que amaba y con la que mantenía una relación hace casi ocho años se desvaneció la tarde del martes. Ese día, Bravo fue asesinado por un sujeto que habría intentado asaltar a una mujer en los exteriores de una agencia bancaria ubicada en el Parque Industrial California 2, ubicado en el kilómetro 12 de la vía a Daule.

Segundo trabajaba desde hace 11 años como guardia de seguridad y hace 3, la empresa lo asignó al Parque Industrial.

Su hijastra, María Elena Fuentes, recuerda que todos los días su madre Wendy salía de casa, ubicada en el bloque 7 del Paraíso de la Flor, para llevarle el almuerzo a su pareja.

“Ayer (martes) le preparó cebiche de pescado y camarón. Salió de casa como a las doce, esperó a que él almorzara y regresó luego de las 14:30. Cuando iba a sentarse a comer recibió la llamada de una señora que le avisó que mi papá estaba herido y que lo llevaban al (hospital) Universitario”, indicó.

Según testigos, una mujer que trabajaba en uno de los locales del parque había ido a retirar una fuerte cantidad de dinero a una agencia bancaria.

Luego del retiro, la mujer le pidió a una compañera que consiguiera otro bolso para guardar el dinero. La colega salió de la agencia con la cartera vacía y le pidió a Segundo que abriera la puerta. En ese momento, un sujeto se acercó, le disparó a quemarropa en la cara, le arranchó el bolso a la mujer y escapó en una moto blanca que era conducida por otro hombre, mientras el guardia desfallecía.

Con Bravo, las estadísticas por crímenes crecen, aunque las autoridades resaltan que el año cerrará con mil eventos menos que en 2015.

En un tuit publicado el pasado 15 de noviembre, el entonces ministro del Interior, José Serrano, registraba 827 sucesos a nivel nacional durante el 2016; 384 de ellas, por uso de armas de fuego y otras 293 por cuchillo.

La “tasa más baja (de) homicidios y asesinatos desde 1980 y en valor absoluto el menor número de muertes violentas de los últimos 18 años, menos de mil”, según Serrano.

El año pasado, la tasa cerró en 6,41 muertes por cada cien mil habitantes. Para este año, las autoridades se fijaron una tasa de 5 casos, la que -según dicen- la han cumplido. Lo único cierto es el dolor que queda en los deudos y en compañeros como los de Bravo, quienes dicen sentirse “debilitados emocionalmente”. Creen que cualquiera de ellos pudo haber sido víctima de ese asalto.