SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

El arte transforma un burdel en una galeria

El centro Crujía cambió los delitos y prostitución de un inmueble del Guasmo por exposiciones de arte y talleres de dibujo y pintura.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Con sus amplios balcones, pórtico delantero y paredes blancas, el centro cultural Crujía surge como una aparición en medio de los patios de contenedores y zonas industriales que abundan en la avenida 25 de Julio, en el sur de Guayaquil.

Pero no siempre fue así. Meses antes de su inauguración la casa era blanco de constantes quejas de los habitantes del sector, que colinda con el Guasmo, al convertirse en escenario de riñas, delitos y prostitución.

“El propietario nunca venía por acá, no tenía idea. Se enteró cuando, al no recibir el alquiler de varios meses, viajó hasta ahí solo para enterarse de que el arrendatario estaba preso y que la casa había estado funcionando como un burdel”, explica risueño Juan Francisco Vera, director del espacio.

Con esos antecedentes, vender o alquilar la vivienda se convirtió en un viacrucis, hasta que el artista propuso transformar el espacio en un centro cultural, el segundo en Guayaquil en estar ubicado al sur, tras la apertura hace dos años de la galería Violenta.

“Al inicio nadie lo entendía. ¿Un centro cultural, una galería de arte, en el Guasmo? Incluso, durante nuestra primera exposición llegó la policía y tuvimos que invitarlos a que vieran lo que estábamos haciendo. Es comprensible que la gente tuviera sus temores, sobre todo con lo que había sucedido”, recalca.

Pero para Vera, el proyecto era un sueño que guardó celosamente desde niño. El artista, de 47 años, creció en el barrio y, pese a querer estudiar arte desde joven, tuvo que amoldarse a los deseos paternos y elegir una carrera más rentable. “Me hubiera encantado poder estudiar dibujo y pintura de niño. No pude entrar a estudiar arte hasta que mi papá falleció, y me gustaría cambiar eso, que los chicos de este sector y otras zonas del sur puedan acceder a talleres, relacionarse con el arte, en un sitio de su propio barrio”.

La zona inferior de la casa sirve como galería, y cuenta con una agenda llena hasta diciembre. La muestra más reciente se inauguró el pasado lunes. Esta, titulada ‘Solar’, es la exposición de titulación del artista Marco Morocho.

Rodeado de amigos, familiares y espectadores, que llegaron desde las casas más cercanas, el pintor explicó los pormenores de sus obras y su relación con el lugar. “Exponer precisamente en este espacio no convencional tiene que ver con la temática de mi muestra, con lo familiar de una casa, pero también quería hacerlo al sur para contribuir con la visibilización de esta área, que no es considerada ‘zona de arte’, pero que tiene muchísimo potencial”, explica.

Con él concuerda Johnny Córdova, residente del Guasmo, quien llegó hasta el sitio junto a un amigo. “Aquí nunca pasa nada, uno tiene que irse al centro, o al malecón, y es chévere que se abra algo así, sobre todo para los que no sabemos nada de arte pero sí nos llama la atención conocer más”.

La parte superior de Crujía se utilizará para dictar talleres de dibujo, pintura, serigrafía y música, así como arteterapia. Los cursos, explica Vera, serán el ‘corazón’ del lugar, no solo porque rentabilizarán la labor del sitio, sino también por su accesibilidad a la comunidad. “No queremos cobrar más de $ 20 al mes, para que las familias puedan acceder a los cursos, y con esto se podrá pagar el alquiler y continuar con las exposiciones en la galería. Me gustaría que Crujía tenga una larga vida y que inspire a otras personas a montar proyectos parecidos”.

Violenta

Arte en la av. Gómez Rendón

“Siempre quisimos que Violenta esté en el sur, porque la mayoría de los artistas de nuestra comunidad se desenvolvía ahí. Además, nos resultó interesante invertir esa figura de que siempre las galerías debían estar en el norte”, reflexiona David Orbea, miembro del colectivo Chivox.

Él hace dos años inauguró esta galería junto a Leo Moyano, Juan Carlos Vargas y Tayron Luna en la calle Villavicencio, entre Maldonado y Gómez Rendón. La apuesta, acepta, fue arriesgada y al inicio no sabían qué acogida tendría, pero dos años después Violenta se ha cimentado, estableciendo alianzas con otras galerías del país y participando en ferias internacionales como Art Lima y próximamente en la Feria Internacional de Arte de Bogotá.

“Creo que nos hemos hecho un nombre y hoy por hoy sí tenemos la ventaja de poder desarrollar otros proyectos, principalmente con la comunidad”, añade el artista.

tracking