Arquitectura popular

En términos generales es posible clasificar a la arquitectura en dos grandes grupos: la arquitectura histórica o estilística, asociada al uso de un lenguaje compositivo en un período histórico determinado, y la arquitectura vernácula o popular, desarrollada, por lo general, sin la intervención de arquitectos y que plantea soluciones eficientes frente a condiciones climáticas determinadas, con el uso de materiales y sistemas constructivos existentes en el medio.

El referente directo de la arquitectura popular (también llamada tradicional) de Guayaquil sería el de la cultura Manteño-Huancavilca, correspondiente al Período de Integración, y su simbiosis con el aporte de la espacialidad hispana, junto con la incorporación de materiales y sistemas constructivos adaptados de la construcción naval, en edificaciones con estructura de madera y paredes de paneles de caña guadúa, con o sin recubrimiento de quincha. El haber optado por la construcción en madera y con materiales ligeros se debía principalmente a la mala calidad del suelo de la ciudad, pantanoso y a su poca capacidad portante, además de la abundancia del material.

Esta tradición vernacular se mantiene aún viva en la arquitectura de Santiago de Guayaquil, donde todavía la mayoría de sus edificaciones son elaboradas de manera informal y empírica por los propios habitantes, con el uso de materiales locales y con formas que poco difieren de las que se podían encontrar siglos atrás.

Es así como, en amplios sectores de la ciudad de Guayaquil, aún perviven estas manifestaciones a través de edificaciones mixtas, esto es con estructura de madera y paredes de mampostería o caña y con elementos formales compositivos heredados, muchas veces, de los principios clásicos, aplicados con carácter ornamental o decorativo, antes que por ajustarse a la rigidez de la formalidad compositiva académica.

La mayoría de los estudios sobre la historia de la arquitectura de Guayaquil se han centrado en la valoración de la arquitectura culta, dejando de lado la valoración de lo popular.

Su estudio es todavía una asignatura pendiente.