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Aprendizajes y desviaciones
Continuando la historia sobre el conflicto transfronterizo en el noroccidente de Ecuador, en la década de los 80, las FARC, fundadas en 1966 y vinculadas al partido comunista colombiano-PCC, vendieron seguridad a los cartelitos que aparecieron tras la crisis y paulatina desmembración de los grandes carteles y sus capos, encabezados por Pablo Escobar desde Medellín, que se habían declarado en guerra total contra el Estado (desde 1983) a través del “narcoterrorismo” y los asesinatos selectivos, y habían asumido una decisión pragmática pero arriesgada en lo político e ideológico, que les producía ingresos de alrededor de US$ 800 millones anuales, de acuerdo a Bruce Bagley. Señalando también que las FARC para poder mantener tanto su aparato militar, como sus luchas y poderío en el vasto territorio rural y redes urbanas de Colombia, en 1972 iniciaron el cobro de la contribución revolucionaria a los cultivadores de marihuana. Posteriormente, alrededor de 1985 se la implantó a los cultivadores de coca y luego a los laboratorios de pasta base y de clorhidrato de cocaína, lo que convirtió a las FARC en la guerrilla más poderosa de América Latina, cuyos ingresos se completaban con lo producido por secuestros selectivos y extorsiones a productores agropecuarios y empresarios citadinos. Con la consigna política del PCC de “la combinación de todas las formas de lucha”, las FARC en 1985 crearon el partido político Unión Patriótica-UP y participaron en las elecciones nacionales de 1986. Su candidato Jaime Pardo Leal obtuvo el tercer puesto, con más de 300 mil votos y 8 congresistas, proponiendo “una política sin armas y por la construcción de una paz democrática y duradera”. Lamentablemente, los narcotraficantes, encabezados por Rodríguez Gacha y el grupo Muerte a secuestradores”, conjuntamente con paramilitares y fuerzas de seguridad del Estado respondieron con el genocidio político de líderes y militantes de UP, alrededor de 3.500; debido al exterminio desapareció al finalizar la centuria. El complejo y confuso escenario de lucha social y política presentado va a condicionar los aprendizajes y desvíos de los disidentes.