Apoyar el turismo solidario
L a solidaridad de los ecuatorianos y, en este caso particular, de los guayaquileños, se puso de manifiesto nuevamente tras el terremoto del 16A.
Este sentimiento de afecto a los más necesitados, señor Director, lo tenemos los guayaquileños en los genes, lo que nos ha pemitido salir airosos de grandes tragedias, incendios y saqueos piratas en siglos pasados. Ahora, esa solidaridad puesta de manifiesto con los hermanos de Manabí y Esmeraldas se traduce ya no en víveres y vituallas sino en turismo. Por eso debemos recorrer sus paradisiacas playas y volver a generar una dinamia en hoteles, restaurantes y servicios.
Inés Bravo