Alfredo Palacio: “Tenemos seres humanos convertidos en alacranes”

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Alfredo Palacio: “Tenemos seres humanos convertidos en alacranes”

El expresidente de la República asegura que el país vive su peor crisis moral, además de la crisis económica y política.

Alfredo Palacio
Expresidente de la República. Asumió el poder en 2005, tras el derrocamiento de Lucio Gutiérrez. Gobernó hasta enero del 2007.JUAN FAUSTOS

Frontal, directo. El expresidente Alfredo Palacio, quien gobernó el país desde el 20 de abril de 2005 hasta el 15 de enero de 2007, dice que la falta de inversión en la educación ha llevado a la situación actual de corrupción en el país.

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— Más corrupción, más señalamientos y hasta el asesinato de un sospechoso en la cárcel. ¿Qué piensa de lo que pasa?

— No solo vivimos una crisis económica y política, vivimos una crisis moral. Necesitamos rápidamente, para salvar al país, de una revolución en las conciencias éticas de la nación. No digo que gobiernos anteriores hayan sido pulcros. Yo puedo defender el mío: no tuve un solo ministro enjuiciado ni a un solo funcionario procesado. La corrupción no es nueva, siempre se ha dado, lo que sí es nuevo es la desfachatez, el descaro con el que se cometen las atrocidades y los robos de la riqueza nacional. En mi gobierno yo decía que la corrupción mayor que existía era en la deuda externa, era en los contratos petroleros. Ahora eso se ha generalizado a todos los niveles, existe la comisión, el cohecho, desde los niveles altos hasta el guardián.

— ¿Podemos hablar de un Estado fallido?

— En este momento somos una república que no arriba y desgraciadamente esto se transmite a la contienda política. Yo no escucho a nadie, a ningún candidato, hablar de cuáles son las propuestas para corregir las fallas que tenemos como nación. No puede haber una nación exitosa con una seguridad social llevada al fracaso. Si no se corrige, se tendrá en dos generaciones, gente que no tendrá jubilación. También es inmoral el proceso de desheredación al que se intenta someter al país, ya no solamente robarse la plata. Y nadie dice pío, nadie protesta.

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— Y nadie responde a las acusaciones de corrupción. La clase política no responde. ¿Ecuador es el país de los mudos?

— Sí, es sorprendente. Pero más sorprendente es que los universitarios no se hayan levantado a protestar por la reducción del presupuesto de las universidades. Es decir, existe un verdadero plan de desheredación generacional, un proceso para que a la vuelta de cinco años, seamos unos perfectos inmorales. Seguridad Social, una verdadera corrupción; las universidades, una verdadera corrupción, y la salud, criminal, porque robarle al paciente que se está muriendo es un acto criminal.

— Vamos de criminalidad en criminalidad pero no pasada nada.

— Necesitamos una revolución de las conciencias más puras. Las mentes más puras están en la juventud. La mejor inversión que tiene un país es en sus neuronas. Necesitamos que la juventud no esté pensando en hacerse millonaria antes de cumplir los 30 años, que necesite sus propias neuronas para producir su riqueza, la riqueza familiar y la riqueza nacional. Necesitamos que los talentos, que los genios se vuelquen hacia la academia. Necesitamos que el Gobierno atienda tanto al empresario como a la academia y vierta la mayor parte de dinero en esos sectores. Existen organismos internacionales que invierten en educación. Necesitamos tocarle la puerta al Fondo Monetario Internacional, al BID, al Banco Mundial, necesitamos reorganizar este país a partir de producción, pero fundamentalmente del hombre. No habrá florecimiento económico mientras se tenga una población enferma, una información ignorante, no educada y desprotegida. ¿Dónde hay que invertir primero? En el hombre, que es salud, educación y protección. Y así ese hombre nunca será un corrupto.

— ¿Eso es lo que ha faltado?

— Es por eso que tenemos una calamidad de seres humanos, convertidos en alacranes, en chupasangre.

— ¿Una sociedad formada no para servir, sino para servirse?

— Así es. No podría haberlo expresado mejor.