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Adios a un clasico

Luego de 73 años de historia, la Federación Ecuatoriana de Fútbol decidió olvidar, a mi criterio, una de las tradiciones más importante de la ciudad, que es el Clásico del Astillero. Desde sus primeros encuentros, el duelo entre Barcelona y Emelec, “esperaba una chispa para encenderse”, así lo narra esa historia que hasta el día de hoy no lo había considerado como un encuentro de alta peligrosidad.

El fútbol es la pasión de multitudes. Siempre se ha dicho que el amor a un equipo genera la rivalidad hacia el otro, es una innegable realidad que se presenta mundialmente. Un ejemplo fue la última Eurocopa, donde las pasiones se desbordaron hasta puntos de elevada confrontación, pero de ahí, a jugar sin una barra visitante, deja algunos cuestionamientos en el aire.

No puedo negar que mi primera preocupación ante el precedente que ha quedado en firme desde hoy, es su posible utilización a conveniencia por parte de los equipos de fútbol. La FEF se convirtió en el órgano que mide la peligrosidad de un encuentro, aun cuando la policía en sus declaraciones en el día anterior a la resolución del organismo, había afirmado que estaban preparados para enfrentar los problemas que podrían presentarse.

Es necesario por lo tanto, identificar el problema: si este consiste en que un Estadio no brinda las condiciones necesarias de seguridad de propios y opuestos, entonces no debería operar. En ese sentido lo más prudente sería que al enfrentarse dos equipos lo hagan siempre en un tercer estadio al que no se pertenezca. Si el problema es la hinchada de un equipo, me parece más preocupante que por unos pocos, todos los que son de un determinado equipo sean catalogados como peligrosos para el rival.

Finalmente, y siendo irrelevante el resultado del encuentro, no puedo dejar de pensar en un tema importante: ¿quién garantiza la seguridad de los jugadores de un equipo dentro del estadio de su rival al momento de terminar el juego, aún más si resulta ganador del encuentro? Imagino que la policía, esa misma policía que estaba dispuesta garantizar la seguridad en un estadio para ambas hinchadas.

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