
Accion conjunta desde manana
La hoja de ruta para los operativos conjuntos entre militares y policías, para el control de armas, está diseñada. Empezarán mañana en Guayaquil, de acuerdo a un cronograma de trabajo que ha sido coordinado por las dos entidades.
La hoja de ruta para los operativos conjuntos entre militares y policías, para el control de armas, está diseñada. Empezarán mañana en Guayaquil, de acuerdo a un cronograma de trabajo que ha sido coordinado por las dos entidades y que se mantiene en reserva porque los operativos serán sorpresivos.
Mientras se afinan los detalles de la operación conjunta y coordinada, en las zonas de Guayaquil donde se registran los mayores índices delictivos, continuarán los operativos de control de armas que ejecutan las Fuerzas Armadas a nivel nacional, de acuerdo a la planificación establecida.
En promedio, unos 120 operativos de control de armas se ejecutan mensualmente en las provincias de Guayas, Santa Elena y Manabí, que son parte del Comando de Operación Occidental que en estos momentos está bajo el mando de la Marina.
La diferencia de las nuevas operaciones militares de control de armas es que, en el caso de Guayaquil, donde comenzarán, serán ejecutadas por militares de las tres ramas de las Fuerzas Armadas (Ejército, Marina y Aviación) con apoyo de policías judiciales, de criminalística y de las direcciones de delitos contra la vida de niñas, niños y adolescentes.
La decisión gubernamental, de que los militares apoyen en el control antidelincuencial, según el almirante en servicio pasivo, Fernando Donoso, debe estar acompañada de una asignación de recursos económicos que permita cubrir los costos de combustible que generarán esas operaciones.
Pero tanto Donoso, que fue comandante general de la Marina, como el general de división del Ejército, José Lascano Yánez, creen que las Fuerzas Armadas no deben ser desviadas de su misión que no es la de brindar seguridad a la población civil.
“Para brindar seguridad a la población civil está la Policía y es esa entidad la que debe reorganizar sus medios para cumplir con su misión”, dice Lascano, quien recuerda que fue entre 1969 y 1970 cuando por primera vez se ordenó a las Fuerzas Armadas salir a las calles para combatir el crimen.
La segunda ocasión que recuerda fue en 1993, durante el gobierno de Sixto Durán-Ballén, dos años antes de la Guerra del Cenepa de 1995. Y fue él quien comandó las operaciones militares de patrullajes en las calles de Guayaquil, que agotaron las reservas de combustibles de las unidades, cuyos miembros tuvieron que cumplir sus otras actividades con limitaciones y en algunos casos a pie ante la falta de vehículos.
Lascano cuenta que cumplió con las órdenes gubernamentales de combatir la delincuencia, como lo hizo después cuando comandó la militarización de las aduanas (1997), pero siempre pensó que el gobierno estaba irrespetando la formación y la organización militar.
Su pensamiento también es compartido por el general de la Policía, Euclides Mantilla, quien fue comandante de la Policía del Guayas en el 2007.
Según él, fueron las acciones policiales y la reorganización y la redistribución de los medios policiales los que permitieron bajar los índices delictivos en 2007. Pero tres años después (2010), los militares volvieron a salir a los patrullajes en las calles hasta que en 2012 se acabaron.
La postura de los excomandantes
Una misión que no es militar
Fernando Donoso, Almirante, excomandante general de la Armada
“El que salgan los militares a las calles resulta inútil e inoficioso cuando no van acompañados de acciones judiciales que permitan resultados positivos. Recuerdo que en anteriores ocasiones se detenía a las personas en los operativos y al día siguiente ya estaban libres”.
José Lascano Yánez, General de división del Ejército, analista militar
“No se puede obligar a los militares a hacer algo para lo que no se han preparado. Nosotros juramos no enfrentarnos a la población civil y ese es el mayor problema que enfrentamos al participar en operaciones antidelictivas”.
Euclides Mantilla, General, excomandante de la Policía del Guayas
“La misión policial es prodigar seguridad a la población y, por tanto, siempre hay que buscar las estrategias que permitan cumplir con ello. Cualquier ayuda es bienvenida, pero creo que la Policía tiene todos los medios para luchar contra el crimen”.