Al menos 600 buses saldrán de las calles

Al menos 600 buses saldran de las calles

Terminó su tiempo de vida útil, carecían de placas de operación, nunca fueron registrados u operaban de manera ilegal.

Terminó su tiempo de vida útil, carecían de placas de operación, nunca fueron registrados u operaban de manera ilegal. Son los motivos por los que al menos 600 buses urbanos dejaron de circular en Guayaquil o lo harán solo hasta mañana, que finaliza el censo para estos vehículos.

“La salida de estas unidades es uno de los motivos por el que se observan buses con más pasajeros”, sostiene el director de Transporte Público, Fernando Amador.

A criterio del funcionario, los propietarios de los automotores con dificultades para aprobar el censo optaron por retirarse por cuenta propia.

¿Pero cómo operaban con la venia de las cooperativas? Amador considera que lo hicieron engañando a la directiva, aunque no descarta que ciertos directivos fueran cómplices.

“Lo importante es que con el censo viramos la página y habrá mayor control en la circulación de las unidades”, expresó.

Los transportistas y la autoridad de tránsito afirman que no habrá escasez de buses.

A un día de que finalice el censo, decenas de buses rezagados esperan su turno para otra revisión. Así podrán circular sin contratiempo por las calles de la ciudad y accederán al incremento de la tarifa a 30 centavos de dólar, desde el próximo jueves 1 de septiembre.

Ese día se efectuarán operativos para retirar de circulación a las unidades que no exhiban el Registro Único de la Autoridad de Tránsito (RUAT).

Johnny Rodas, dueño de un bus, afirma que debió vender un auto y algunos electrodomésticos para completar los 3.500 dólares que requiere para adecuar su carro, que opera en la línea 110. “No tengo otra opción, es mi herramienta de trabajo con la que saco adelante a mi familia”, expresa.

En los talleres disminuyó la demanda de transportistas que deben modificar sus unidades para aprobar el censo.

En el taller de Mario Landívar, situado en la 21 y Oriente, se reparaban ayer tres vehículos, cuando hasta hace dos semanas era el doble.

Landívar calcula que desde junio hasta la fecha más de 70 buses fueron modificados en sus instalaciones. Cerca del 50 % llegó para que se le agregara una segunda o tercera puerta.

En cambio, no había vehículos en el local de Galo Rodríguez, ubicado en la 28 y Argentina. La última unidad modificada allí fue hace una semana.