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40 anos esperaron por un parque
Los vecinos de la IV etapa de la ciudadela Alborada vieron cristalizar su anhelo de tener un parque, que reemplazó al aparcamiento de vehículos entre las manzanas DE-DF y D-H, uno de los dos parques inaugurados ayer por el Municipio de Guayaquil.

Los vecinos de la IV etapa de la ciudadela Alborada vieron cristalizar su anhelo de tener un parque, que reemplazó al aparcamiento de vehículos entre las manzanas DE-DF y D-H, uno de los dos parques inaugurados ayer por el Municipio de Guayaquil.
La solicitud para que el Cabildo interviniera ese espacio no fue engorrosa, a decir de la vicepresidenta del comité barrial Sí se Puede, Anéxora Palacios de Vera, quien en vista del estado en que se encontraba el sitio decidió hacer el pedido hace unos ocho meses.
“El lugar era un estacionamiento, pero parecía un basurero, atraía la delincuencia, dejaban animales abandonados”, recalca la mujer que reside en el sitio hace 25 años.
Su vecina, Olga Yambay, quien habita hace 40 años, recuerda que ese sitio era utilizado por unos pocos ciudadanos que tenían vehículos y que al principio se oponían a la construcción del espacio de recreación. “El parque sirve para todos, para niños, adultos y lo mejor es que ya no estará sucio”, comenta Yambay.
Ese fue el compromiso del directorio del comité al recibir el espacio regenerado: cuidar de que el espacio reciba mantenimiento y que la gente no lo destruya.
Para María Cristina Sanunga, presidenta del comité barrial, la inauguración de este espacio marca una fecha importante, pues ha cambiado la imagen al sector, y con ello los residentes se sienten más seguros y contentos.
El segundo parque que entregó el Cabildo ayer está ubicado entre las manzanas FF.FH-FG. Ambos espacios ocupan más de 800 metros cuadrados cada uno y están equipados con juegos infantiles, camineras, barandas de protección, bancas metálicas, postes metálicos y plantas ornamentales.
La inversión total en estas dos obras superó los 96.000 dólares.