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Diario Expreso Ecuador

Un patrón de calor que se repite en todo el país

¿Por qué hay ola de calor en Ecuador? Explicación del fenómeno

La falta de nubes, la radiación extrema y el entorno urbano intensifican una ola de calor que ya afecta la salud, la energía y la rutina diaria

En ciudades como Guayaquil, el pavimento y la falta de vegetación intensifican el calor y lo hacen más persistente.

En ciudades como Guayaquil, el pavimento y la falta de vegetación intensifican el calor y lo hacen más persistente.Miguel Canales

Diana Sotomayor
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Los puntos claves

  • Ecuador enfrenta una ola de calor con temperaturas sostenidas por encima de los promedios normales durante varios días consecutivos.
  • El ingreso de aire seco y la acción del Anticiclón del Pacífico Sur reducen las nubes y permiten una radiación solar más intensa y prolongada.
  • Aunque no siempre se rompen récords, la duración del calor hace que la sensación térmica sea más alta y más difícil de soportar.
  • En la Costa, las temperaturas de hasta 35 grados, sumadas a la humedad, elevan la sensación térmica a niveles cercanos a los 39 grados.

Ecuador atraviesa varios días seguidos con temperaturas por encima de lo habitual. No es solo calor. A decir de los expertos, es un episodio sostenido que se extiende por distintas regiones y que el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha calificado como una “ola de calor sin precedentes”. El patrón se repite con pocas variaciones. Cielos despejados, radiación solar intensa y una sensación térmica que se vuelve más difícil de soportar conforme pasan las horas, como ha publicado EXPRESO. 

En la Costa, el impacto es más evidente, pero el fenómeno también se deja sentir en otras zonas del país. En la Sierra hay sectores con temperaturas más altas de lo normal y en Galápagos se registran valores por encima de sus promedios. En la Amazonía, aunque las temperaturas no cambian de forma drástica, la radiación solar se mantiene elevada. Es un mismo comportamiento con distintos matices.

El aire seco y un sistema que despeja el cielo

Detrás de este escenario hay factores atmosféricos bien identificados. El ingreso de masas de aire seco desde el océano Pacífico y la influencia del Anticiclón del Pacífico Sur han reducido la formación de nubes. Sin esa cobertura natural, la radiación solar llega con más fuerza y durante más tiempo a la superficie. El calor no solo es más intenso, también se prolonga.

El analista del Inamhi, Carlos Naranjo, explica que estas condiciones hacen que el calor se perciba con mayor intensidad, incluso cuando las temperaturas no rompen récords históricos. La clave está en la duración y en la forma en que se acumula la radiación a lo largo del día.

Guayaquil soporta calor extremo con sensación térmica de hasta 40°C.

Guayaquil soporta calor extremo con sensación térmica de hasta 40°C.Miguel Canales

El impacto que ya se siente en la vida diaria

El concepto de ola de calor tiene sustento técnico. La Organización Meteorológica Mundial establece que debe tratarse de un periodo de al menos dos o tres días con temperaturas inusualmente altas respecto a los valores normales. En el caso de Ecuador, donde en la Costa el promedio suele oscilar entre 24 y 28 grados, registros de 33 a 35 grados durante varios días consecutivos ya representan una anomalía. Cuando a eso se suma la humedad y la radiación extrema, la sensación térmica puede escalar aún más. Días atrás incluso llegó a superar los 39 °, lo que obligó a las familias a dormir incluso en sus autos debido a que, por cortes de energía no programados, ni el aire acondicionado ni los ventiladores funcionaban en casa. 

El impacto no se queda en los termómetros. Se traslada a la vida diaria. Aumenta el riesgo de deshidratación, agotamiento térmico y golpes de calor, sobre todo en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, además de animales. En Guayaquil, varias aves han fallecido a causa de los golpes de calor. 

También crece la demanda de energía por el uso constante de ventiladores y aires acondicionados, lo que pone presión sobre el sistema eléctrico. Las jornadas laborales, especialmente al aire libre, se vuelven más pesadas.

Calles abiertas y sin árboles intensifican la sensación térmica en Guayaquil.

Calles abiertas y sin árboles intensifican la sensación térmica en Guayaquil.CARLOS KLINGER

Guayaquil y el efecto del concreto

Cuando este fenómeno aterriza en ciudades como Guayaquil, el efecto se intensifica. El calor no solo llega desde el sol. Se queda en el entorno. El pavimento, el concreto y la falta de vegetación hacen que la temperatura se mantenga incluso después de que baja la radiación directa.

El investigador Franklin Ormaza, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, advierte que la ciudad ha perdido sombra natural con el tiempo. Hay más superficies duras expuestas al sol y menos árboles que amortigüen el impacto. La radiación llega de forma directa, golpea el suelo y luego se libera nuevamente, lo que eleva la sensación térmica y la vuelve más persistente.

Esa combinación explica por qué en Guayaquil se han registrado temperaturas de hasta 35 grados con sensaciones térmicas cercanas a los 39 o 40 °. También ayuda a entender por qué el calor se siente más agresivo, más continuo, más difícil de esquivar.

En las calles, eso ya se traduce en cambios concretos. Personas que evitan salir en las horas críticas, otras que buscan refugio en espacios cerrados y algunas que, en medio de cortes de energía, han optado por dormir en sus vehículos para poder encender el aire acondicionado. El calor deja de ser una condición ambiental y pasa a ser un factor que condiciona decisiones.

  • El Inamhi advierte que este comportamiento se mantendrá mientras persistan las actuales condiciones atmosféricas. Puede haber ligeras variaciones, pero el patrón sigue activo.
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