ANÁLISIS
Caso Triple A: Fiscalía apunta a ganar en televisión lo perdido en los tribunales
El fiscal general (e) Carlos Alarcón y la fiscal Ruth Amoroso emprendieron esta semana una gira mediática. Intentaron posicionar su teoría del caso Triple A

Carlos Alarcón participó esta semana en varias entrevistas para defender la actuación de la Fiscalía y la teoría del caso Triple A.
Lo que debes saber
- Los fiscales Carlos Alarcón y Ruth Amoroso emprendieron una gira mediática para defender la teoría de la Fiscalía sobre el caso Triple A.
- Los fiscales expusieran su versión del caso en medios afines al gobierno sin enfrentar ni una pregunta sobre los puntos débiles de la acusación
“Se quiere mediatizar”, protestó el fiscal general del Estado encargado, Carlos Alarcón, a propósito de las intenciones que él atribuye a la defensa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez. De Ecuador TV (canal del gobierno) a Teleamazonas (canal bajo amenaza directa del presidente de la República), pasando por el portal La Posta (medio de Alvarado Campi manejado por gente del Grupo Noboa), una gira mediática en toda regla se mandó el fiscal esta semana con el fin de denunciar los intentos de mediatización del caso Triple A. Contradictorio pero cierto. Mientras tanto, Ruth Amoroso, la fiscal del caso, emprendía su propio y simultáneo recorrido por los medios oficiosos del noboísmo, de los cheerleaders de Radio Centro a los cheerleaders de diario El Universo (medios literalmente vendidos), con el objeto de dejar sentadas sus teorías judiciales ahí donde nadie las pusiera en cuestión con preguntas incómodas. Y remataba: “Los casos se ganan en la audiencia”.
No parecen muy consecuentes con sus propias palabras los fiscales. Al contrario: su agenda de medios de la semana que termina tuvo el evidente objetivo de ganar ante la opinión pública (a través de los medios) el caso que pareció derrumbárseles ante los jueces el domingo pasado, día de alegatos de clausura de las partes en la audiencia de juicio del caso Triple A. Las giras mediáticas de Ruth Amoroso y Carlos Alarcón parecieron arregladas para que ambos fiscales pudieran exponer sus teorías del caso como si se tratara de hechos incontrovertibles sin que nadie les cuestionara nada. Es decir: como si los argumentos de la defensa no existieran. Por ejemplo:
La denunciante que nunca apareció
1. Todos los entrevistadores les preguntaron sobre la ausencia en el juicio de Nicole Bermúdez, la exfuncionaria de la Agencia de Control Hidrocarburífero que presentó la denuncia inicial contra Aquiles Álvarez (la denuncia sobre la que se construyó todo el caso) pero desapareció del mapa y no compareció a declarar en el juicio. La respuesta de los fiscales fue idéntica: el testimonio de Bermúdez era irrelevante. Ni los periodistas de Ecuador TV o El Universo, ni los cheerleaders de La Posta o Radio Centro les recordaron que Bermúdez declaró, en la ampliación de su testimonio ante la propia Fiscalía, haber sido presionada por el coordinador jurídico del Ministerio de Energía, José Manuel de Oliveira; y que éste, a su vez, le dijo que actuaba por orden del entonces secretario de Integridad José Julio Neira, brazo derecho del presidente de la República. Más aún: Bermúdez había declarado que no sabía de dónde Neira y Oliveira sacaban las cifras de comercialización de combustibles que endilgaban a Aquiles Álvarez en la denuncia. Facilísimo para Carlos Alarcón y Ruth Amoroso posicionar su teoría del caso en la opinión pública si nadie les pregunta sobre este espinoso asunto, que podría convertir Triple A en un caso de conspiración política contra Aquiles Álvarez.
Los peritajes que la Fiscalía omitió
2. Ambos fiscales se explayaron sobre el aporte de los peritos, cuyo criterio técnico, dijo Carlos Alarcón, es una demostración de que aquí no hay persecución política alguna. Nadie les preguntó sobre aquellos peritajes ordenados por la propia Fiscalía que contradicen su teoría del caso y que Ruth Amoroso prefirió ignorar, como si no existieran, en una demostración vergonzosa de deslealtad procesal.
El caso del Aveo y la resolución del SRI
3. Contaron por enésima vez la historia del Aveo que cargó una cantidad gasolina muy superior a sus capacidades, a sabiendas de que sus entrevistadores no estaban al tanto (porque no habían seguido ni remotamente el desarrollo de la audiencia de juicio) de la resolución del SRI que permitía a las estaciones de servicio proveer de gasolina a una empresa a través de una sola placa de uno de sus vehículos.
El interrogatorio que del que huyó la Fiscalía
4. Tampoco se molestó nadie en preguntar a los fiscales, especialmente a Ruth Amoroso, que es quien llevó el caso en tribunales, por qué eligió no interrogar al acusado, Aquiles Álvarez, luego de que él hiciera un alegato de más de dos horas durante las cuales explicó todos los aspectos técnicos del negocio. ¿No era la oportunidad de la Fiscalía de ponerlo contra las cuerdas y hacerlo caer en las contradicciones típicas de los culpables? A cinco medios de comunicación les pareció poco interesante.
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Estos son sólo algunos ejemplos de lo que dejaron escapar los entrevistadores que participaron en la gira de medios de los fiscales. Cinco medios visitaron Carlos Alarcón y Ruth Amoroso y ninguno de ellos encontró relevantes estos temas. ¿Coincidencia? ¿Acuerdo previo? Algunas de las declaraciones que dejaron pasar estos periodistas eran de las que exigen repregunta a gritos. Por ejemplo, cuando Carlos Alarcón aseguró en La Posta: “Aquí no hay ninguna persecución porque ningún fiscal se va a prestar a formularle cargos sin tener los suficientes elementos para a usted meterle preso”.
Esto de ver a los fiscales recorriendo los medios para promocionar sus casos y tratar de ganar en la opinión pública lo que han sido incapaces de demostrar en los tribunales es una distorsión de ciertas prácticas patentadas por Diana Salazar, inventora también de los nombres comerciales para los casos judiciales y, costumbre aún peor, de los logotipos: aberraciones aún más notorias cuando el fiscal a cargo actúa como un operador de las estrategias del poder político.
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