Elecciones ‘a la carte’
Pedro Sánchez convoca a elecciones tras años de giros políticos, escándalos de corrupción y crecientes tensiones sociales y judiciales en España

Pedro Sánchez jamás ha ganado unas elecciones. Gobierna porque puso de acuerdo a nacionalistas xenófobos vascos y catalanes, a comunistas, a terroristas de ETA y a todo quien quiera destruir España.
El lunes a las nueve de la mañana el presidente de España, el socialista Pedro Sánchez, anunció que convocaba a unas elecciones que los españoles llevan mucho tiempo esperando. El presidente lleva ocho años en el poder, al que llegó después de una moción de censura al gobierno de Mariano Rajoy como consecuencia de la sentencia por cobro de mordidas de dirigentes anteriores a la época de Rajoy. Sánchez se presentó como un adalid de la lucha contra la corrupción, y defendía cómo él daría un paso al costado si pasase lo mismo en su partido. Semanas después salió la sentencia del mayor desfalco de fondos públicos de la historia de Europa, el caso de desvió de fondos destinados a la formación de personas desempleadas por parte altos cargos del partido socialista de Andalucía. Sánchez no solo no renunció, eventualmente utilizó un órgano consultivo, el Tribunal Constitucional, cuya labor es interpretar la constitución -y es de carácter político y su presidente es un magistrado del PSOE-, para que cambie la sentencia del Tribunal Supremo, algo que ha repetido varias veces para intentar destruir el sistema judicial, el mismo que detienen todas sus reiteradas ilegalidades.
Internacional
Pedro Sánchez convoca elecciones anticipadas en España: esto es lo que se sabe
Thais Urdánigo Núñez
La gota que derramó el vaso
Este llamado a elecciones llega después de que lleva casi cuatro años sin poder presentar ni aprobar presupuestos, ya que los socios que lo pusieron en el poder no están dispuestos a hacerlo de gratis, sin poder aprobar ninguna ley en casi seis meses y perdiendo todas las votaciones de una u otra manera. Mientras todos estos fracasos han ocurrido, Sánchez ha culpado a la oposición de no dejarlo gobernar, pensando que la gente es imbécil y le compra su relato. La gota que colmó el vaso ha sido la invasión marroquí de Ceuta y un malestar generalizado por la falta de viviendas, personalizado en el desahucio de una señora llamada Maricarmen, quien llevaba más de 20 años sin pagar su alquiler. Este caso lo quiso instrumentalizar Sánchez y le salió mal. Intentó maniobrar pasando una ley, que fue rechazada el viernes pasado, creando una situación insostenible.
Sánchez jamás ha ganado unas elecciones. Él gobierna porque ha conseguido poner de acuerdo a los nacionalistas xenófobos vascos y catalanes, a los comunistas, a los terroristas de ETA y a todo quien quiera destruir España, en torno a su figura, dándoles todo tipo de concesiones. Hay que resaltar que numerosos familiares de este gobierno están tocados por escándalos de corrupción, desde la primera dama al hermano del presidente y hasta los ministros más allegados a Sánchez, dos de ellos en prisión y otros tantos a la espera de juicio. A este gobierno solo se lo puede definir como corrupto sino sin escrúpulos.
Pero Sánchez no da puntada sin hilo, entre las ilegalidades que ha hecho es incrementar el censo de votación en dos millones de personas mediante nacionalizaciones ‘express’, muchas de estas personas escogidas a dedo por su entorno socialista para compensar los dos millones de votos perdidos. El llamado electoral en estas fechas es para paralizar la investigación para purgar el censo y que puedan votar todos los votos comprados, para así poder seguir con su destrucción de España en nombre del socialismo, que hace lo mismo dondequiera que gobierna.