Editoriales

Sumando al plan

Al final, están contribuyendo a una reactivación nacional que beneficia a todos, e incluso generando un alivio al Estado

Es notoria la diferencia en el ambiente nacional desde hace un mes. En concreto, en el tema de vacunas que, si bien aún está por verse si se cumplirán las metas, son bien recibidas las iniciativas para estimular la inoculación del ciudadano.

De un asunto opaco y puramente estatizado, sin espacio a debates y manos privadas de apoyo, a una meta con vocación de causa común. Toda ayuda para convencer y facilitar la vacunación es bienvenida toda vez que se ha reconocido que las estrategias exclusivamente públicas pueden resultar falibles.

Es de reconocer y aplaudir que empresas grandes y pequeñas contribuyan a generar un ánimo ciudadano en pro de la vacunación asumiendo costos propios. Entregan kits, hacen sorteos, ofrecen descuentos a sus empleados para poder viajar y acelerar el proceso de inmunización colectiva.

Es responsabilidad del Estado ofrecer y garantizar para todos el acceso a la salud y, con ello, a la vacunación contra COVID. Pero es encomiable que iniciativas privadas hagan propia la causa y contribuyan desde sus espacios de acción. Al final, están contribuyendo a una reactivación nacional que beneficia a todos, e incluso generando un alivio al Estado.