Editoriales

Irrespeto a la norma

"Las autoridades y los expertos han hecho públicas las medidas de seguridad para que el virus no se expanda, pero en las calles no se ven señales de que el mensaje haya llegado con éxito"

La vigencia de los semáforos en cada cantón del país permite a los ciudadanos organizar sus actividades personales y laborales tomando las debidas precauciones ante la emergencia sanitaria por el coronavirus. Sin embargo, hay grupos que se han declarado en rebeldía, realizando fiestas y reuniones en las que la ausencia de mascarillas y de distanciamiento social han sido una peligrosa constante que pone en riesgo miles de vidas. Hasta las famosas chivas se han paseado por las vías con personas eufóricas a bordo que se divierten sin cubrebocas. Las autoridades y los expertos han hecho públicas las medidas de seguridad que debe seguir la población para que el virus no se expanda. Pese a ello, en las calles no se ven señales de que el mensaje haya llegado con éxito. Se ha insistido en el lavado de manos, en evitar aglomeraciones y en mantener al menos dos metros de distancia entre las personas, pero en las ciudades ocurre todo lo contrario. Parecería que nada los persuade para mantener el orden y evitar que la curva de infectados vuelva a crecer. De nada sirve que el Estado busque alternativas para proteger a la gente si no se respetan las normas de convivencia. Habrá la oportunidad de tener un semáforo en verde si todos colaboramos.