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Diario Expreso Ecuador

Te lo llevaste todo: cuentas, diésel, la ilusión de estabilidad

El alza del precio internacional del diésel vuelve a evidenciar la fragilidad del sistema de bandas y la dependencia energética de Ecuador

En Ecuador, constantemente hay reajuste del precio de los combustibles.

En Ecuador, constantemente hay reajuste del precio de los combustibles.ARCHIVO / expreso

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El 12 de septiembre de 2025 marcó un quiebre en la política de fijación de precio de combustibles en el país: el precio del galón de diésel subió de USD 1,80 a USD 2,80 y se estableció un sistema de bandas en dos direcciones para acompañar fluctuaciones del derivado importado. Desde entonces, la comercialización dejó de generar pérdidas y, por unos meses, incluso dio números positivos. Entre octubre de 2025 y febrero de 2026 se acumularon utilidades por USD 75 millones.

En enero y febrero de este año se importaron en promedio 2,7 millones de barriles de diésel, frente a un consumo nacional de 3,2 millones. La diferencia se cubrió con producción local. Pero marzo nos dejará un escenario distinto: si se hubiera mantenido el ritmo de importación —2,7 millones de barriles— al costo internacional de USD 150 por barril, y vendido al mismo precio de febrero (USD 102,3), la pérdida pudo haber superado los USD 120 millones. En un solo mes se habrían evaporado los USD 75 millones acumulados en ganancias de los cinco meses previos.

La fragilidad de la balanza petrolera

Con más de 70 millones de barriles de derivados importados al año y cerca de 120 millones de crudo exportado en 2025, con las completas algunos meses podrían terminar tablas considerando los precios reflejados en marzo para toda la operación petrolera. Marzo mostró lo frágil de esa balanza. Mientras más larga la crisis y mayores los precios de importación podríamos regresar a lo que se vivía en octubre de 2023 cuando se perdía en un solo mes cerca de USD 170 millones comercializando diésel importado. El fantasma de ese escenario vuelve a rondar.

El riesgo de decisiones apresuradas

Minimizar la pérdida a través de acelerar el esquema de subida mensual de precios en el diésel, o retirar las compensaciones, luce como equivocado ante la expectativa de que sea un asunto temporal. Es de suponer que expertos con adecuados modelos, en lugar de ‘a mano alzada’, como lo aquí presentado, estén brindando las mejores recomendaciones.

Producción petrolera: la tarea pendiente

El país está tarde para incrementar producción petrolera que permita exportar más y destinar más petróleo a producción local de derivados. De igual forma es necesario lograr ese incremento para aprovechar las reservas y tolerar de mejor manera los efectos adversos de futuros choques externos.

Si no han desenterrado lo invertido en el bloque 43, no parece descabellado reabrir el debate sobre dejar el crudo bajo tierra exclusivamente en las zonas no intervenidas del Yasuní.

Un modelo que se agota

El ingreso petrolero aporta cada vez menos al fisco y para abril podría esperarse aún menos. Si la obsesión del fisco es exprimir hasta el último centavo, se frenará la recuperación de la producción y seguiremos en caída: apenas 470 mil barriles diarios, 85 mil menos que el pico alcanzado hace doce años.

El petróleo ya no sostiene al fisco como antes. La producción declina y los precios internacionales nos exponen a pérdidas súbitas. Si seguimos atrapados en la lógica de ordeñar cada centavo, no habrá recuperación posible. Ecuador necesita una estrategia que combine disciplina fiscal, inversión en producción y un debate honesto sobre el Yasuní. Lo contrario es seguir contando barriles mientras se nos escapa el futuro.

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