Exigencia de Bolívar antes de julio/1822

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Exigencia de Bolívar antes de julio/1822

Esto pasa porque el culto dogmático a los héroes siempre distorsiona y falsea la realidad

Los relatos de la historia se hacen, deshacen, ocultan, distorsionan, tergiversan y por ellos se puede comprender lo real falseando los hechos. Esto lo hace la historiografía (escritura y relatos de sus hechos y procesos) que elaboran hombres y mujeres, quienes redactan esas crónicas. En el evento de Guayaquil hay un bolivarismo duro y dogmático. Dice que lo hecho por Bolívar (junio-julio de 1822) fue correcto e indiscutible. Sin embargo, abundantes documentos prueban que el caudillo militar caraqueño antes del encuentro con San Martín (26/julio/1822) tenía claras intenciones de ocupar Guayaquil, aunque ello hubiese supuesto invadirla y desconocer al gobierno legítimo que presidía Olmedo.

La línea crítica de revisionismo histórico dice que el relato consagrado oculta cosas, pues una carta de Bolívar a Santander (Cali, 5/enero/1822) señala lo siguiente: “…El estado de las cosas con respecto a Guayaquil y con respecto a la marcha por Pasto, me ha determinado llevar la guardia a Guayaquil… La campaña principal se hará por Guayaquil… Las cosas de Guayaquil exigen mi persona con la guardia… Sucre está autorizado para obrar abiertamente si aquellos señores se oponen a mis órdenes. Las razones de política que nos autorizan a exigir la reunión a Colombia, están consignadas en mis cartas y notas… y yo considero a Guayaquil perteneciente a Colombia…”. Esto consta en la correspondencia de Bolívar (obras completas). Él envió cartas a otros militares y caudillos en ese periodo. Siempre se dice que la historia la escriben los vencedores. Bolívar se alzó a la victoria cuando le ganó a San Martín la partida geopolítica en julio de 1822.

Hay otras, como a Sucre, etc. La de Bolívar dice claramente que siempre tuvo la intención de anexionar a Guayaquil (a las buenas o a las malas). Lo escribe seis meses y 22 días antes de la entrevista, y 139 días previos a la victoria en Pichincha, que Guayaquil financió y sostuvo. Lo hizo en el primer mes de 1822, cuando Olmedo y la Junta que presidía gobernaban Guayaquil. Luego vendrá la acción para desprestigiarlos. La verdad siempre sale a la luz. Así fueron los hechos que no se pueden ocultar. Esto pasa porque el culto dogmático a los héroes siempre distorsiona y falsea la realidad.