Columnas

El violador eres tú

"¿Y no es necesario determinar la constitucionalidad o no del aborto? ¡Quéspues!"

En reciente fallo, la CC dice que no es necesario determinar la constitucionalidad o no del aborto. El art. 45 de la Constitución garantiza la vida desde la concepción. El aborto -hasta donde se conoce- interrumpe la vida. ¿Y no es necesario determinar la constitucionalidad o no del aborto? ¡Quéspues! Encima, para resolver la causa, “la mejor corte de la historia” debe acatar la ley. Y esta dispone que la solución sea idónea (apropiada). ¿Acaso que el aborto (acto posterior) impide la violación y el embarazo no deseado, que son los que atentan contra la libre vida reproductiva de la mujer? ¿Qué pasó… faltamos a las clases de lógica en la secundaria?

Y hasta aquí la lógica. Vamos ahora al derecho. No sorprende ya la mejor corte de la historia con su argumento de que “no existe una primacía ex ante de un derecho sobre otro y que ninguno de ellos es absoluto”, basándose en la teoría de Alexi que sustenta la igualdad de todos los derechos (1986); misma que ha sido ya seriamente cuestionada por la doctrina al afirmar que: “…los derechos fundamentales no son todos de igual importancia…” debido a la necesidad de “evitar la vulneración causada por la restricción” a los mismos. (Barak, 2017).

La justificación para la existencia del Estado es la protección del más débil. Y para eso, aunque nuestros jueces sigan soñando con el Alexi de los años 80, la reciente teoría de Barak, es la clave. El análisis de la intervención en el derecho a la vida (al contrario de lo que ha hecho la Corte) debe privilegiar la vida del embrión sobre la del violador. No tienen igual jerarquía la vida de quien causa el daño, el embarazo no deseado y el aborto; y la de una inocente criatura. La CC tomó el cómodo sendero del facilismo, en lugar de exigir al Gobierno una consulta para que el pueblo escoja entre la pena de muerte al indemne violador o al bebé.

Las violaciones continuarán impunemente, porque el causante sabe que no le pasará nada en un país más preocupado por sus DD. HH. que por el ser más indefenso de la creación.

“El violador eres tú”… pero ya no importa, porque me salí con la mía.