Protagonismos absurdos

  Columnas

Protagonismos absurdos

Necesitamos líderes patriotas. Repudiamos los protagonismos absurdos por intereses perversos.

A los que salimos día a día a trabajar con miedo a ser asaltados o temiendo que sea nuestro último día o el de uno de nuestros seres queridos, no nos soluciona nada que una autoridad acuse a otra de negligencia. Tampoco a quienes “elegimos” quedarnos en casa y pedir comida a domicilio, o a los que dejamos de ir a un parque para no exponernos a algún robo. Ni salva de la quiebra ni de despedir a sus empleados al dueño del restaurante o del negocio que se queda sin clientes porque su local está ubicado en un sector peligroso. A quienes vivimos agobiados por la inseguridad y el encierro “optativo”, nos indigna la pugna intrascendente, que unos a otros se endilguen la culpa y que ocupen tiempo y recursos que deberían destinar a una gestión eficiente a divulgar sus inconformidades. Los partidos políticos a los que pertenecen les marcan el camino a seguir con la finalidad de conservar el poder, aun a costa de que se destroce el país. Su ambición les quita la visión.

Resolver en poco tiempo el problema que enfrentamos no es posible. El enemigo es colosal y los delincuentes superan en número a los policías, pero sí pueden las autoridades trabajar coordinadamente, cada una según su competencia, para establecer metas iniciales y realizables que permitan que la ciudadanía empiece a notar cambios. Que prioritariamente, ante la escasez de elementos de la fuerza pública y la imposibilidad de cubrir toda la ciudad, se resguarden los corredores comerciales y los parques y áreas de recreación de barrios y ciudadelas de los diversos sectores. Si hoy la realidad es que todo sitio es inseguro, que por lo menos esos espacios públicos y áreas comerciales no lo sean, gracias a la cooperación de la Policía, de los metropolitanos y de la guardianía privada. Un plan estratégico de acción no puede esperar más. Si no salvamos a los pequeños restaurantes y negocios, esos que no están en los malls, y que son la mayoría, más personas perderán su empleos y más se alejará la reactivación de la economía.

Necesitamos líderes patriotas. Repudiamos los protagonismos absurdos por intereses perversos.