¿Magia o psique?

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¿Magia o psique?

Pongámonos como meta salir adelante, como individuos y como país, centrémonos en ello, y que se produzca la magia

Levantarse y acostarse escuchando malas noticias desalienta. Circular por la ciudad en permanente estado de alerta, cuando nos atrevemos a salir porque no nos queda otra, agota. Vivir limitados en nuestra libertad por tener que cuidarnos de la delincuencia y del coronavirus puede llevarnos a la depresión o a la ansiedad. No poder cambiar esta agobiante realidad que vivimos nos hace sentir impotentes, cansados, pesimistas y nuestra salud mental, y hasta física, pueden afectarse seriamente. Entonces, si las autoridades no actúan como esperamos, si no podemos cambiar las leyes, ni defendernos como quisiéramos, ni revestirnos con una armadura blindada que nos proteja de tanto peligro, ¿qué podemos hacer para, a pesar de todo, vivir en paz y felices? No es cuestión de deschavetarnos y volvernos irresponsables o temerarios, o de encerrarnos y solo sobrevivir y lamentarnos. No podemos cambiar lo que pasa afuera, pero sí lo que sucede en nuestra mente. Hace unos años un documental llamado El Secreto entusiasmó a mucha gente, pues presentaba testimonios de personas que aseguraban haber logrado lo que querían deseando con todas sus fuerzas la realización de su sueño y visualizándolo como si ya fuese una realidad, incluso con los más mínimos detalles. Creo que muchos nos propusimos hacerlo pero con el paso de los meses decaímos en nuestro esfuerzo hasta que el propósito quedó en el olvido.

Hoy la ciencia ha descubierto que este proceso de desear algo y lograr su realización tiene más que ver con el ‘mindfulness’ o atención plena, que con magia. Al concentrarnos en nuestras metas o anhelos, centramos nuestro enfoque en lo que nos interesa y tanto consciente como inconscientemente receptamos toda la información que se relaciona o que favorece nuestro objetivo. Así, somos capaces, sin saberlo, de aprovechar las oportunidades que se presentan. Es por eso que cuando logramos algo que nos acerca a nuestra intención, lo relacionamos con la suerte en lugar de agradecerle a nuestra psique. Pongámonos como meta salir adelante, como individuos y como país, centrémonos en ello, y que se produzca la magia.