Columnas

Estado federal: la nueva Aurora Gloriosa

"La nueva Aurora Gloriosa que anuncie el sistema federal de progreso, equidad y justicia social para el Ecuador"

El pasado 9 de Octubre conmemoramos el bicentenario de la Aurora Gloriosa en la que Guayaquil declaró su libertad.

Doscientos años en los que la ciudad y sus hijos, propios o adoptivos, hemos afrontado desafíos y superado dificultades, porque “ser guayaquileño es tener una actitud ante la vida y una resolución ante la muerte”, como lo definía el Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy. He ahí la esencia del “Madera de Guerrero”, esencia con fragancia a pujanza, esfuerzo, trabajo, solidaridad y libertad, reflejada en el deseo de ser artífice de su destino, capitaneando el timón del modelo federalista como sistema de organización del Estado.

Guayaquileños ilustres como Olmedo, Rocafuerte y Pedro Carbo, federalistas convencidos, así se evidencia de la argumentación de Pedro Carbo como Jefe Supremo de la Provincia del Guayas, en la Constituyente de Octubre de 1883: ”…El sistema federal, que tanto contribuye al desarrollo de la prosperidad general, como resultado propio del gobierno de los pueblos, es por otra parte el que menos se presta a los abusos y al despotismo de los mandatarios, a causa de la independencia que acerca de ellos conservan en parte los funcionarios del Estado. Si ese sistema hubiera existido entre nosotros, o cuando menos hubiera habido la amplia descentralización administrativa que yo propuse en la Convención de Ambato, conforme a la cual los gobernadores y jefes políticos debían ser elegidos directamente por los pueblos, no hubiera el exdictador Veintimilla encontrado a gentes tan dóciles y sumisas para hacerse cómplices de su inicua traición a las instituciones, que él mismo habrá jurado sostener”.

El modelo centralista ha evidenciado su fracaso. Es hora de retomar la causa del federalismo en el Ecuador para, parafraseando a Pedro Carbo, tomarlo “… como modelo de desarrollo de la prosperidad general, como resultado propio del gobierno de los pueblos”. ¡Qué mejor momento para hacerlo que en el Bicentenario de la Independencia de Guayaquil! La nueva Aurora Gloriosa que anuncie el sistema federal de progreso, equidad y justicia social para el Ecuador.