Columnas

Comunidades indígenas y aspiraciones políticas

'Las comunidades indígenas gozan de protección especial del Estado por mandato de la Constitución e instrumentos internacionales, pero como ciudadanos tienen iguales derechos que todos'.

Sin duda el vandálico paro de octubre pasado potenció políticamente al movimiento indígena, al reivindicar aspiraciones de sectores que sienten la creciente pobreza y el recurrente desengaño de gobiernos de turno. Su oposición a la eliminación de los subsidios a los combustibles generó un amplio respaldo popular, ante un inconsulto decreto expedido por el presidente Lenín Moreno, sin reflexionar en que el incremento de precios a la gasolina y sobre todo al diésel, afecta la cadena de producción y consumo, entre ellos el transporte, que tiene un fuerte impacto en las familias de menores ingresos económicos.

Todavía subsiste el mal recuerdo de los aciagos momentos que soportó el país por los actos violentos, saqueos, destrucción de bienes, sin respetar a nada ni a nadie, incluyendo la agresión a miembros de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, periodistas, Asamblea Legislativa, incendio de edificio de Contraloría, aparte de impedir a las personas el derecho humano a transitar libremente y a realizar sus labores normales. La dilatada paralización tuvo un elevado costo para la economía nacional, por ello se espera que dichos actos sean investigados y se sancione a los autores, cómplices y encubridores del daño causado.

Los dirigentes indígenas Vargas e Iza, que dirigieron la paralización antes referida, alentada por sectores extremistas y correísmo, han capitalizado una presencia política mediática. Ahora son precandidatos presidenciales. También han logrado un amplio rechazo de una buena parte de ciudadanos, afectando con su actitud la imagen de las organizaciones indígenas, respetadas por la defensa y conservación de sus derechos ancestrales y comunitarios.

Las comunidades indígenas gozan de protección especial del Estado por mandato de la Constitución e instrumentos internacionales, pero como ciudadanos tienen iguales derechos que todos. No será fácil a las diferentes organizaciones del indigenado (Conaie, Ecuarunari, Feine y otras) ponerse de acuerdo en un candidato de consenso; los anteriores directivos no piensan igual que los que dirigieron el paro antes referido.