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“No sabía que no había”

"Esperemos el día que líderes políticos piensen como lo hacen los de las grandes naciones. Es sencillo, si tú estás protegido, yo también. Eso no más. Piénselo"

El presidente Lenín Moreno anunció que no sabía que el país carecía de un plan de vacunación. Esta declaración que, en lo personal, no tendría cómo calificarla, puede ser entendida de varias maneras.

Una de esas formas sería asegurar que Juan Carlos Zevallos mintió cuando dijo que el Ecuador era el país que mejor había manejado la crisis por la pandemia, y que la demora en importación de vacunas se debía a que los estándares de calidad que exigía eran de altísimo nivel. Y que el secretismo que hubo solo era parte de las estrictas medidas de seguridad de su plan de vacunación. Más o menos así sería la mentira.

Otra forma de entender lo que dijo el presidente es suponer que Lenín Moreno no está en nada, que -a excepción de ciertos ministros- este es el gobierno más inútil de los últimos tiempos. Que no tiene idea de los criterios de control para sus secretarios de Estado y menos aún cuenta con capacidad de gestión.

También puede ser recibida como un manotazo de ahogado, pues nos permite suponer que no le importa nada, que le caiga a quien le caiga la responsabilidad, con tal de distraer al público mientras corre el tiempo y termina pronto su estancia en el poder Ejecutivo.

No hay cómo descartar, como forma de entender la frase, que el nuevo ministro haya asegurado que nunca hubo Plan de Vacunación como una excusa para que el presidente justifique todas aquellas vacunas de personas que sin ética social alguna se saltaron la lista de las primeras personas que debían recibir la vacuna.

Entre la incapacidad y falta de liderazgo, el derecho de los ecuatorianos al acceso a las vacunas en plena pandemia ha sido fracturado por la actual gestión pública. El secretismo y los privilegios han recordado que el sector gubernamental pertenece a la misma cuna del gobierno anterior; sin dejar de reconocer sus diferencias, usa también la justificación de no saber, de no conocer.

Esperemos el día que líderes políticos piensen como lo hacen los de las grandes naciones. Es sencillo, si tú estás protegido, yo también. Eso no más. Piénselo.