COVID: niños y jóvenes

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COVID: niños y jóvenes

Un aplauso especial a Jaime Tamariz con la obra Blancanieves, en diciembre, con pandemia. ¡Espacio maravilloso para los niños! En próximo artículo hablaré solo sobre este tema.

La pandemia de COVID ha sido, es y continuará siendo devastadora. Apostemos a la ciencia, la solidaridad humana, a pesar de egoísmos, afanes de lucro desmedidos e ignorancias.

El deterioro de la salud mental de niños y jóvenes es un drama aún no enfrentado con las comprensiones y la magnitud que requiere. Va en aumento. Data proveniente de China, España, Inglaterra, Cuba, EE.UU. y otros países de América Latina lo confirman con sus propias características. En Ecuador se magnifica por la pobreza, las condiciones precarias de vida, la violencia y la mínima preparación a maestros en este manejo. Psicólogos y psiquiatras están desbordados.

Las afectaciones en los niños y jóvenes, brevísimamente, se dan por: muertes de familiares, conversaciones sobre muertes, tensiones adicionales como pérdida de la rutina diaria, disminución del contacto con amigo, pérdida de hitos importantes en su vida, dificultades familiares de tipo económico, violencia doméstica y abuso intrafamiliar, insuficiente apoyo social/profesional. Las reacciones “normales” a esta anormalidad son mayor ansiedad (ojo con los medios sensacionalistas), trastornos en el sueño; mal humor, irritabilidad y disminución de la motivación; regresión utilizando juguetes del pasado/simulando voces de bebés, etc., etc.

La mayoría de los niños y jóvenes se recuperarán, desarrollarán resiliencia si cuentan con el APOYO del hogar y maestros. Debe preocuparnos más la severidad, frecuencia, duración y persistencia de los síntomas señalados. Podrían implicar daños permanentes, incluyendo abuso de droga y suicidio.

Unicef cuantificó (Oct. 2021) el impacto del COVID como una pérdida a las economías de casi $ 390 mil millones al año, debido a trastornos mentales entre los jóvenes. Los gobiernos, la sociedad civil, los medios de comunicación tienen que parar de mirar para otros lados y TAMBIÉN volcarse a este tema con subsidios para programas de emergencia a universidades y asociaciones profesionales.

Un aplauso especial a Jaime Tamariz con la obra Blancanieves, en diciembre, con pandemia. ¡Espacio maravilloso para los niños! En próximo artículo hablaré solo sobre este tema.