Aprender a vivir con altos y bajos

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Aprender a vivir con altos y bajos

Para cerrar, hago mía también la gran alegría con el triunfo de nuestra selección, en el partido inaugural de la Copa del Mundo de Qatar 2022.

Los humanos no nos libramos de profundas penas, grandes temores y tensiones en marcha permanentemente… Intentamos que estos sentimientos sean pasajeros, privados y que sanen con lágrimas invisibles. Pero el azar los trae de repente, en hermosas combinaciones de luz, respiros de esperanza y explosiones de alegría. Somos seres finitos y esto permite seguir nuestro camino mientras dure. Así han sido estos últimos días.

Gran honor ayudar con mis modestas palabras -no soy la única- para que Guido Jalil Trejos deje un gran legado en su libro póstumo, que será publicado próximamente por su familia. Hombre de gran solidaridad ante el dolor humano y ecuatoriano, de cultura abarcativa en filosofía, historia, ciencia-ecológica y por supuesto literatura.

Disfrute original, como no podía ser de otra manera, de una charla de Cecilia Ansaldo analizando, con la sabiduría y pasión que la caracterizan, los libros que está leyendo en este momento; y a renglón seguido escuchando a Raúl Vallejo compartiendo unos poemas de gran factura y originalidad; esto fue en el teatro de la Universidad Casa Grande, El Establo.

El viernes 18 de noviembre participé en un generoso homenaje a muchos, muchos maestros de esta zona del país que fueron reconocidos por la Revista Educación, dirigida por Antonio Albán, en el Club de la Unión. ¡Qué importante es volver a valorar a maestros, noble profesión venida a menos en el Ecuador contemporáneo!

El sábado 19 pude volver, después de varios años, a la Garza Roja, sitio paradisiaco por Nobol, sueño y creación de Ramón Sonnenholzner, que valora, inspira y educa sobre nuestras culturas nativas del Golfo de Guayaquil. Se inauguró un nuevo museo: DAL, un acróstico dado en homenaje a Doménica Mena+ y a las maestras Antonieta Funes y Lily Pilataxi. Apoyo clave de Ángela Zambrano y Schubert Ganchozo en el evento.

Para cerrar, hago mía también la gran alegría con el triunfo de nuestra selección, en el partido inaugural de la Copa del Mundo de Qatar 2022. Ocasión para alimentar el enorme afán de superación de todos los ecuatorianos, tan golpeados estos últimos años.