Columnas

Miserables

'O quienes orquestan una estrategia de golpear a la capital económica del país, sin medir consecuencias’.

¡De que los hay… los hay! O ¿qué nombre le pondrían ustedes a quienes, en plena crisis, cobran por retirar cadáveres, ponen sobreprecios en mascarillas, o aceleran contratos, innecesarios, amparados en la emergencia?

O los que quebraron al IESS, al incluir a un millón de amas de casa en atención de salud, que deriva en la incapacidad de ese sistema para atender a los afectados de una pandemia que tiene en jaque a los mejores sistemas de salud, como el italiano, el español o el norteamericano.

O quienes, escudados en una computadora, lanzan campañas de desprestigio, sin verificar tomas, usualmente descontextualizadas de quienes están en pleno proceso de ayuda humanitaria y corren rumores infundados que obligan a quienes están dedicados a hacer el bien, a dar explicaciones innecesarias.

O los que desestabilizan al sistema financiero, que está más sólido que nunca, lo cual es delito grave en nuestra legislación, infundiendo terror en la ciudadanía, que ya tiene suficiente con la tragedia sanitaria y social que vive.

O quienes, sabiendo la crisis sistémica que tenemos, son incapaces de proponer alternativas de corresponsabilidad a los impuestos, de los que más tienen, o de los que más ganan, o de los que tienen un empleo fijo, a favor de los indefensos, y se escudan en: pero que a mí no me toquen.

O los que proponen muerte cruzada o federalismo ya, como si la razón no les diera para ver la profundidad del hueco en el que estamos. ¿Los temas son importantes? Sí, pero no es el momento. Necesitamos reformas políticas, pero salgamos de la crisis existencial.

O quienes orquestan una estrategia de golpear a la capital económica del país, sin medir consecuencias.

O quienes, calculando el centímetro de su capital político, no pueden llegar a un acuerdo urgente con grandes puntos que nos den una salida.

Y así, mientras nosotros estamos en cuarentena, estos miserables se pasean cuales ratas de fiesta en las alcantarillas de la historia. No olviden identificarlos... Volverán camuflados.