Columnas

¡Y despertó!

Hay hoy un escenario de lucha absolutamente desigual entre la economía china y la economía ecuatoriana.

El francés Alain Peyrefitte no era un escritor cualquiera, si bien escribió quince ensayos. Su vida política en su país fue impresionante, con varias funciones en los gobiernos de De Gaulle, Pompidou, Mesmer, Barre. En realidad, desde 1962, hasta su muerte en 1999, siempre tuvo alguna actividad política. Su libro mas conocido era Cuando China despierte, el mundo temblará”. Pocos conocen sus ensayos posteriores, como La tragedia china y China está despierta. El nombre de su libro más conocido, un clásico de la geopolítica mundial, se le atribuye a Napoleón Bonaparte, en Santa Helena, después de leer la Relación del viaje a China del aristócrata irlandés Lord Macartney. El libro es una premonición clara de lo que sería el choque de dos mundos, de dos modelos, de dos sistemas, dos filosofías. Hace 47 años, Peyrefitte vio el enfrentamiento actual y la disputa entre China y el resto del mundo por el control de los minerales estratégicos, de los recursos ictiológicos, del dominio de la inteligencia artificial, de la nube, de la economía mundial, así como su siempre amenazante poderío militar. Para esa cultura de la bandera roja con cinco estrellas amarillas todo vale.

Trump lo sabe, nuestros camaroneros lo saben, nuestros afectados por el virus que salió de China, lo saben. Galápagos lo está aprendiendo.

Cuando tenía cuatro años de edad, mi mejor amigo (que me lee desde el cielo), Yuri Kakabadse, y yo, nos trenzamos en una titánica lucha de arañazos, de jalones de pelo y de empujones, y todo por el espacio por donde debían circular nuestros carritos de colección. Ante el grito de las madres de: sepárenlos, mi padre respondió: déjala, ella esta aprendiendo a hacer respetar su espacio.

Los ecuatorianos debemos hacer respetar nuestro espacio ante tanta agresión del gigante asiático. Alguien debe decir no va más al proceso de tomar control paulatino de nuestro petróleo, de nuestra minería, de las megaobras, de nuestro ciberespacio y ahora, de nuestra biodiversidad marina. Hay hoy un escenario de lucha absolutamente desigual entre la economía china y la economía ecuatoriana. ¿Dónde están nuestros aliados hoy?