Columnas

Confiemos

'¡No existen límites, esos solo los ponemos nosotros, todo es posible si realmente lo creemos, lo creamos, lo anhelamos y lo sentimos!'.

Reconozco que mis hijas me superan de largo, sea por su creatividad, persistencia, innovación o profundidad. Y acepto que no existe mayor orgullo para mí, al estar convencida de que con ellas no me equivoqué.

Mónica nos envió hace unos días uno de sus escritos, del cual tomaré algunas de sus reflexiones, ya que las considero muy útiles para el momento que estamos viviendo como humanidad.

Su texto está escrito sobre la confianza y en las veces que nos repetimos a nosotros mismos que todo saldrá bien; tengamos fe en Dios, y por último creamos en nosotros mismos.

Pregunta ella: ¿qué pasa cuando confiamos plenamente en que una situación se resolverá cómo anhelamos? Pues que ponemos toda nuestra imaginación, anhelo y energía en esa solución, y mentalmente ya estamos creando ese nuevo escenario, ya que somos seres creadores por naturaleza. Su escrito nos recordó que para Dios no existe tiempo ni espacio, por lo cual nuestros anhelos ya se convierten en una realidad en construcción, que se materializará en cuestión de tiempo, más tarde o más temprano, pues siempre se te dará más de lo que anhelas, si es que tú realmente confías en ello.

Recomienda: “Cuando esperamos recibir algo debemos hacerlo con positivismo y mucha confianza; no simplemente mantenernos en el deseo de que suceda sino tener la certeza de que va a ser real, con la certeza de que está sucediendo. ¡No existen límites, esos solo los ponemos nosotros, todo es posible si realmente lo creemos, lo creamos, lo anhelamos y lo sentimos! El poder y la magia existen y tenemos la bendición de que está en nosotros el pensamiento positivo”.

Trayendo las teorías de Mónica a la realidad, si no tuviésemos esa capacidad de infinita de confiar en que la humanidad encontrará un cauce positivo, nos dejaremos arrastrar por las redes sociales, por lo negativo, por el precio del petróleo, por el déficit fiscal, por la amenaza del coronavirus, por la caída de los mercados, y mil temores más que nos angustian. Cambiemos de frecuencia, ¡vamos! Confiemos, lo vamos a superar juntos.