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El yihadismo, el terror de Europa y Asia

"Una guerra santa, en nombre de Alá, que ellos la catalogan como yihad, pese a que el yihadismo o yijadismo es un tipo de ideología caracterizada por la frecuente y brutal utilización del terrorismo"

Guerra de Afganistán, guerra en Somalia, guerra en Chechena, guerra civil argelina, problema con el yihadismo en la India, insurgencia islámica en Filipinas, conflictos en Xinjiang, la presencia de los varios incidentes provocados en Europa, yihadismo en los Balcanes. Como también pronto tratará de introducirse en nuestro continente, creo que es necesario que conozcamos algo, sobre este tipo de ideología caracterizada por la frecuente y brutal utilización del terrorismo, donde actúan.

Una guerra santa, en nombre de Alá, que ellos la catalogan como yihad, pese a que el yihadismo o yijadismo es un tipo de ideología caracterizada por la frecuente y brutal utilización del terrorismo, en nombre de una pretendida yihad, porque aunque la yihad es un concepto básico del Islam, se encuentra muy lejos de la yihad sagrada descrita por el Islam.

Según Wikipedia, el concepto de yihad tiene dos tipos de acepciones: la “yihad menor”, que abarca 2 conceptos: por un lado, la lucha militar en nombre de Dios contra un enemigo malvado y defendiendo una causa justa del lado del bien, concepto en el que se intentan legitimar los yihadistas tergiversando el propósito original, y por otro lado cualquier acción realizada por Dios para mejorar la humanidad (permanecer callado, hablar, reivindicarse); y la “yihad mayor”, de completa interpretación espiritual, que representa el esfuerzo que todo creyente debe realizar para ser mejor musulmán o mejor persona en general, teniendo que luchar contra los instintos e impulsos destructivos, como la arrogancia, la envidia, el egoísmo, la vanidad y los deseos carnales.

También existen otras acepciones como terrorismo islámico o terrorismo islamista, utilizadas frecuentemente en los medios de comunicación a partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que conmocionó a Francia y al mundo por las muertes y atrocidades actuadas por el diario Charle Hebdo, si bien su utilización es criticada por su vinculación por asociacionismo del Islam con terrorismo puesto que la palabra Islam significa “paz” y el Islam condena los actos violentos. Según el Islam es mandatorio abstenerse de recurrir a la fuerza tanto como sea posible, no aprueba las injusticias y prohíbe el derramamiento de sangre. Por tanto, los verdaderos musulmanes y seguidores del Islam rechazan y condenan los actos de terrorismo que se efectúan en nombre de esta yihad. Se ha visto que muchos de los terroristas no suelen ser practicantes del Islam, ni seguidores de Alá y sus profetas, sino que se justifican en esos términos para cometer actos bárbaros que acaban desprestigiando la comunidad musulmana. Esto ha despertado la reacción casi universal de llamarlos islamófobos.

Ideológicamente, el yihadismo como doctrina política es un ideario teocrático totalitario de corte “antiliberal” y “antidemocrático” que, según sus críticos, “desprecia sistemáticamente la vida humana”. 

Por esa razón está considerado por muchos como una de las amenazas más graves a las que se enfrentan las democracias liberales, particularmente en Occidente.