Columnas

Nuevos políticos

El Estado que conocemos hoy en día fue inventado hace varios siglos ya.

Al cierre de 2019 fui invitado a un evento para compartir ideas sobre política. Según fui informado por el organizador, la audiencia, comprendida por ejecutivos de diverso corte, se había convenido en el lugar motivada por la necesidad de hacer política activa en un futuro cercano. Me pareció una cosa loable.

Con quince minutos disponibles para desarrollar una perspectiva sobre la política ecuatoriana, preferí concentrarme en ideas trascendentes que cualquier nuevo candidato a hacer política debe tener en mente.

Me concentro aquí en la erosión y decadencia del Estado nación tradicional, al tiempo que el foco de poder circula hacia otras instituciones.

Ya desde los años posteriores a la caída del muro se entiende que las relaciones internacionales -entre “naciones”- no bastan para explicar las dinámicas políticas globales. Así ganaron tracción ideas como la transnacionalización de la política o la política “no gubernamental”.

Las recientes opiniones del sistema de naciones unidas o de la CIDH sobre lo que pasa en nuestro país son ejemplos claros de política transnacional. El surgimiento de ONG de todo tipo, con intereses tan variopintos como la transparencia, los derechos de la naturaleza o las preferencias sexuales, entre otros, sustentan el movimiento de la llamada política no gubernamental.

El Estado que conocemos hoy en día fue inventado hace varios siglos ya. La democracia de los libros ni se diga. ¿Cómo esperar que los nuevos políticos se sometan a esos marcos de pensamiento?

Cierto es que en un inicio los pensadores de izquierda criticaron esta transición de los focos de poder con la chapa simplista de privatización. Cierto es también que rápidamente descubrieron, bajo una tradición ideológica que se remonta a la declaración universal de los derechos humanos, que estos son suficientemente dúctiles para ser reivindicados y gestionados trascendiendo al Estado nación.

Bien sean cortes internacionales o redes globales de fondeo de la política no gubernamental, los nuevos focos de poder no deben ser monopolio de nadie.