Columnas

Aniversario venezolano

'Porque las pérdidas pesan más'.

Hace un año Juan Guaidó saltó a la fama al condecorarse como el legítimo presidente de Venezuela. En su aniversario es momento de revisar y evaluar sus éxitos. Sus pérdidas. Cuáles son sus desafíos y qué puede considerarse como su última esperanza. 

¿Qué ganó? En primer lugar, legitimidad internacional. EE. UU. y la UE lo reconocen como gobierno. La mayor parte de los Estados latinoamericanos también. ¿Qué tan útil ha sido? Ha servido para imponer sanciones al régimen chavista. Mas no fue muy útil en que el régimen logró mantener las relaciones comerciales con Rusia y China intactas. 

Por un lado le cortaban el oxígeno, por otro lo mantenían vivo. El apoyo internacional no es perenne, ese es otro desafío. Argentina, con la elección de Fernández, se le viró. Y ahora, su principal aliado en Europa ya no es su ferviente defensor: España

El año pasado Pedro Sánchez fue una pieza decisiva para que la UE reconociera a Guaidó como presidente y permitió a Leopoldo López refugiarse en su embajada en Caracas. 

Ese mismo presidente, la semana pasada evitó reunirse con él. Envió a su ministra de Exteriores. ¿Qué cambió? Sánchez es ahora presidente de coalición. Gobierna con Podemos, partido defensor de Chávez. No podía poner en riesgo la estabilidad de la alianza. 

Así como cambian los vientos, el destino de Guaidó sería aún más complicado si en EE. UU. ganara un candidato como Bernie Sanders: de izquierda y pacifista. Siguiendo con el análisis, ¿qué más ganó Guaidó? La unión de la oposición venezolana (que estaba resquebrajada) bajo su figura. Pero ¿por cuánto tiempo? ¿Cuándo empezarán a virarse y a buscar una “nueva estrategia”? O un nuevo liderazgo. 

Porque las pérdidas pesan más: no logró la destitución de Maduro, ni la fragmentación militar. Perdió las protestas en las calles. Perdió su puesto en la Asamblea Nacional

Solo el parcial reconocimiento internacional lo mantiene como líder. Frágil. ¿Qué esperanza queda? A estas alturas las elecciones estadounidenses. Que en un intento para ganar segmentos del voto latino, Trump decida terminar con la dictadura, dando un golpe de suerte y de gracia.