Columnas

El capital natural

Ecuador demuestra que fue, es y será -al ritmo de la investigación científica- uno de los países megadiversos a nivel mundial, el número 1 por mayor densidad de especies por unidad de área...’.

Mastodontes, milodontes, mamuts, armadillos gigantes, tigres dientes de sable, caballos salvajes, osos perezosos, entre otros, aparte de ser actores principales de la exitosa película La Era del Hielo, fueron encontrados en el cantón Bolívar de la provincia del Carchi, por paleontólogos italianos.

Azuay, Zamora-Chinchipe, Pichincha, Cotopaxi albergan las nuevas especies de orquídeas descubiertas hace 2 años.

Insectos, salamandras, roedores, serpientes, peces, son algunas de las especies recién descubiertas en Ecuador. En lo que va del año 2021, 14 nuevas, según el Instituto Nacional de Biodiversidad - Inabio.

Ecuador demuestra que fue, es y será -al ritmo de la investigación científica- uno de los países megadiversos a nivel mundial, el número 1 por mayor densidad de especies por unidad de área, y sobre todo con el potencial de generar conocimiento para enfrentar el cambio climático y recursos genéticos para usos diversos para la medicina, agricultura, desarrollo pecuario, cosmética, y otros.

Esa riqueza ha sido estudiada por naturalistas de varios países desde hace 250 años, y las colecciones científicas más importantes y representativas del Ecuador están albergadas en dos universidades, Católica de Quito y EPN, y en el Inabio, si bien otras instituciones académicas mantienen sus propios repositorios y hoy ya existe la Base Nacional de Datos sobre Biodiversidad. ¡Pero requerimos más! Aun los vertebrados, por ejemplo, junto con hongos, plantas primitivas, protozoarios, levaduras, microalgas, bacterias y virus son poco conocidos.

Todo este capital natural se pone en riesgo por la creciente pérdida y degradación de hábitats naturales, deforestación, cacería y pesca no sostenibles, tráfico ilícito de especies, contaminación, incendios forestales, crecimiento de ciudades y efectos del cambio climático; en el 2010 se sumaron 534 especies a la lista de plantas endémicas amenazadas.

Aprovechar la ventaja competitiva de nuestra biodiversidad, ayudaría al aumento y diversificación de las exportaciones; sustitución estratégica de importaciones; diversificación de la producción y mercados; incremento de la producción en innovación, tecnología y conocimiento; generación de empleo de calidad y nuevos ingresos basados.

Y también tiene sus retos, como cambiar en la Constitución el art. 408, último párrafo, que establece la participación en los beneficios de aprovechamiento; y poder desarrollar y firmar contratos con empresas que quieran usar nuestros recursos genéticos, en mejores condiciones que las actuales: Ecuador se queda con el 51 %, cuando en Colombia o Brasil el margen es 2 %, provocando que no tengamos contratos efectivos y que nuestra biodiversidad salga por las fronteras para uso y beneficio ajeno al Ecuador.

Nuestro país requiere seguir generando conocimiento y desarrollando tecnología e innovación; debe garantizar la conservación de su patrimonio natural y hacer uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes.

La salud de nuestro capital natural es la salud de la economía ecuatoriana. El descubrir más y conocer sus recursos genéticos nos debe llevar hacia la economía pública y privada de la llamada transición ecológica.