Al matadero

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Al matadero

Suena duro y quizás alguien piense que es vulgar, pero es la mejor manera de describir la forma como nos quieren llevar todos los que piensan en acabar con el gobierno del presidente Lasso, buscando recuperar lo que perdieron por ladrones e incapaces.

Claro que juega con fuego al no haber eliminado a los ROBOLUCIONARIOS desde el primer día de su mandato y por no haberse quitado el dogal que lo asfixia, llamado mamotreto de Montecristi, en el que se escudan esa sarta de hienas hambrientas.

El circo le quita una comisión al único capacitado para la investigación de los Pandora Papers y se la entrega a otros que cegados por su odio quedaron por el suelo al no haber probado nada.

El del poncho rojo sigue con lo de los combustibles subsidiados ya que se rumora que es un gran beneficiado, al favorecer a los narcos y contrabandistas.

Hemos comprobado que la palabra maldita, es subida. Basta que se la mencione y la masa votante se aterra sin siquiera sacarle punta al lápiz haciendo cálculos que sin gran esfuerzo les demostraría que son ciegos enemigos del progreso de la patria toda.

Cada jueves y domingo nos enteramos de un acto que pone en jaque al gobierno. Lo reciente es el ataque al radar emplazado en el cerro de Montecristi a vista y paciencia de sus celadores. El ministro de Defensa espera un informe policial para proceder a las sanciones pertinentes. La inteligencia del Ejército parece que no existe o no la toman en cuenta. Los izmierdistas del Foro de Sao Paulo gozando, pues al parecer han cumplido con uno de sus principales objetivos de la segunda etapa, que contempla la destrucción moral y física de las FF. AA. y de seguridad. Y para colmo, durante una entrevista al ministro de Defensa por parte de un periodista valiente y frontal, confiesa que a la ceremonia de posesión de su cargo no asistió el Comando Conjunto de las FF. AA. porque no fueron invitados. Todavía no salgo de mi asombro.

Presidente, tome cartas en el asunto y ponga orden en los miembros del sustento importante de su gobierno. Lo de la penitenciaría confirma que los presos están vendidos a los carteles de la droga La rehabilitación no existe a ese nivel.