Palabra no cumplida

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Palabra no cumplida

A la emergencia mencionada por el embajador se ha agregado la palabra vital.

Durante una extensa intervención, el señor Michael Fitzpatrick, embajador de Estados Unidos en Ecuador, afirmó que las visas por emergencia médica tienen el apoyo de la Embajada de EE.UU. en Ecuador”. Confiando en sus palabras, al vencimiento de mi visa procedí a la renovación adjuntando la historia clínica de mis tratamientos en un centro médico estadounidense, carta del médico que me atiende y las citas médicas para este mes de agosto. El Consulado me designó una cita con ellos para noviembre del 2022, al solicitar que fuera adelantada debido a la premura de la enfermedad la respuesta que recibí fue: “…No es posible adelantar su cita debido a que no cumple con nuestros parámetros de emergencia […]Sólo nos es posible adelantar una cita por emergencia vital”. El subrayado es del consulado.

A la emergencia mencionada por el embajador se ha agregado la palabra vital; extraña calificación, parecería que sólo podrían viajar personas con muy pocos días de vida. No puedo esperar hasta noviembre del 2022. El consulado asume que mi salud puede esperar 16 meses. Me pregunto si es el criterio de un médico a quien le han entregado toda la documentación enviada para recibir una opinión o es la de un funcionario que aparentemente conoce muy poco sobre la naturaleza de mi enfermedad. Quién inventó la expresión emergencia vital desconoce que el cáncer no espera. Hace pocos días falleció César Monge Ortega, valioso profesional que tenía un gran futuro. El cáncer no esperó a que él realice todos sus sueños. En mi caso, es el quinto cáncer.

Viajo a Estados Unidos desde hace 60 años, donde terminé la secundaria y universidad. A partir del 2016 he sido paciente de Cleveland Clinic en Ohio, la última vez a febrero pasado. En los años sesenta, Hollywood produjo la película The Ugly American con Marlon Brando; aunque su contenido era político, el mensaje del productor fue que hay ocasiones en las que los diplomáticos estadounidenses tienen una visión simplista. Es el caso de la equivocada valorización de mi salud. No considerar mi emergencia como vital es falta de conocimiento de la medicina.