Columnas

Corrupción sistémica

"Expliquémonos: la corrupción en Ecuador se rastrea desde la Colonia, como legado español, ya que no hay registros al respecto en las sociedades precolombinas"

No solo EE. UU. registra una cultura y situaciones permanentes de “racismo sistémico”, también en Ecuador existe históricamente una “corrupción sistémica”. ¿Qué significa sistémico? Varios autores lo definen como “el sistema constituido por elementos que se relacionan entre sí de manera funcional, produciendo una interdependencia de acuerdo a un conjunto de reglas”. Expliquémonos: la corrupción en Ecuador se rastrea desde la Colonia, como legado español, ya que no hay registros al respecto en las sociedades precolombinas. Los cronistas, historiadores y analistas han presentado los casos que se han producido en la República como parte de las prácticas, primero, del mercantilismo y, después, del capitalismo. Siempre predominó la impunidad. No desconocemos lo habido en los países del socialismo real.

En este contexto, la corrupción como sistema es una realidad compleja pero dinámica, conformada por un conjunto de componentes concretos que se relacionan entre sí, dándole un aspecto real que la hace estructural. A través de una metodología podemos comprenderla y darle seguimiento según un procedimiento establecido para denunciarla, sancionarla y lograr la recuperación. La coyuntura, con una trama de grave crisis sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus, de crisis fiscal y creciente recesión económica, ha producido un aluvión de denuncias y acciones policiales-judiciales por actos de corrupción que afectan las funciones del Estado, empresas privadas, dirigentes políticos y funcionarios de elección popular, produciendo gran repudio social. 

Los elevados sobreprecios de medicamentos, fundas de cadáveres, implementos de bioseguridad y pruebas para el coronavirus; y a continuación, la proliferación de fraudulentos carnés de discapacidad, principalmente para importar vehículos, libres o bajos de aranceles, implican a diversos funcionarios. Exhortamos a la Fiscalía y a la Administración de Justicia a destapar más “cloacas” y sancionar con las penas máximas a los implicados. Con decisión política, no circo, sí podemos abatir la corrupción.