Columnas

Información contaminada

'Una pandemia tan peligrosa como el COVID–19 es la enorme cantidad de mentiras que circulan en la red’.

Sabiendo que es un sinsentido culpar al mensajero de algunas de las informaciones que nos trae, sí cabe resaltar la enorme cantidad de ellas que con apariencia de auténticas se nos cruzan día a día. Las que tienen que ver con teorías conspirativas se dan en varios rangos, unas son burdas y otras, por increíbles que parezcan, tienen alto nivel de argumentación.

Gran esfuerzo habrá que hacer en el futuro para descubrir la verdad que como bien se sabe es la primera víctima en cualquier guerra.

¿Se dio en los Estados Unidos una investigación orientada a fabricar virus quimera? Se sabe que oficialmente se prohibió la fabricación del virus quimera por el riesgo que involucraba. Hasta allí todo es creíble, pero luego aparece la acusación al doctor Fauci, un profesional que se atreve a contradecir al presidente Trump, involucrándolo en la decisión de continuar investigando, esta vez en China. De allí se escapó el nuevo virus prefabricado o lo soltaron. Ambas posibilidades son difíciles de creer dadas las seguridades que guardan esos laboratorios y lo criminal que sería la decisión de utilizarlo para contaminar a la humanidad. Lo cierto es que cada día aparecen informaciones expuestas con alta calidad académica estableciendo la certeza de la contaminación intencionada, incluso señalando a los beneficiarios de así haber procedido: los potenciales fabricantes de una vacuna. De nuevo, la bolsa o la vida en beneficio de la bolsa.

En otro terreno, también resulta tremenda la información que pretende dar con pelos y señales las andanzas de los dineros sustraídos al patrimonio nacional por el expresidente Correa, llevándolas hasta el Banco del Vaticano y ubicando las primeras entregas de $ 800.000 en la Nunciatura de Panamá.

Por el estilo, las historias de los sobreprecios que ya no sorprenden pero irritan son pan de cada día y, valga decirlo honestamente, uno está casi predispuesto a aceptarlas como válidas.

Así, a ratos provoca dejar de ver noticias puesto que la única seguridad que se logra obtener es que una categoría de esta pandemia es que todos, salvo excepciones, mienten.