Columnas

Comité legislativo

"...servirá para procesar todas las denuncias que se presenten contra los asambleístas que incurran en acciones incompatibles con las funciones que ostentan"

Cuando este columnista era adolescente y cursaba la educación media en uno de los dos más importantes colegios de Guayaquil, en el programa de estudios de ese entonces constaban las materias de Ética y Lógica, que eran precisamente dictadas por un mismo profesor, a quien todos apreciábamos por tener, lo que se dice en criollo, un “don de gentes”. Sin embargo, cuando dictaba sus clases, debido a su complejo discurrir didáctico, al cambiar de tema o profesor todos nos preguntábamos: “¿Y esta clase que nos dictaron de qué materia ha tratado? ¿La lógica o la ética? ¡Vaya tremenda confusión entre dos términos esdrújulos!”

Muchos años más tarde, en el poder Legislativo, se supone que con cierta lógica, ya que el prestigio de la moral de los “padres de la patria” ha estado tan venida a menos en los últimos años, se ha creado en la Asamblea Nacional (a la que ahora se propone llamarla nuevamente Congreso y volver a la bicameralidad) un Comité de Ética que, se espera, servirá para procesar todas las denuncias que se presenten contra los asambleístas que incurran en acciones incompatibles con las funciones que ostentan gracias al mandato de la voluntad popular, que no siempre acierta en sus preferencias a través de las urnas.

Por unanimidad ha sido elegido presidente de este comité el asambleísta Fernando Callejas, prestigiado por su limpia vida política, quien sobre todo se destacó desde que fue alcalde de la ciudad de las Flores y de las Frutas, y que quedó confirmada luego a través de su trayectoria legislativa. Callejas, al tomar posesión de sus funciones destacó que actuará sin temor y favor, y que cumplirá su mandato atendiendo todas las denuncias que lleguen a sus manos. Es decir que se tratará de un trabajo serio y responsable a todas luces. Y que, al parecer comenzará por desentrañar un caso de diezmos (entre los muchos que ya se han castigado o perdonado), es decir, de cobrarles una cuota del sueldo a los empleados públicos a los que se les ha conseguido el cargo.

Lo que la ciudadanía se pregunta y merece tener una respuesta clara es: ¿cuáles serán las similitudes y diferencias entre un comité y una comisión igualmente legislativa? Sin embargo, este comité ha provocado duras críticas y con ello la oposición a sus funciones, puestos que hay quienes creen que se prestará para el chantaje y la impunidad.